| |
| TRATAMIENTO NATURAL CONTRA LA DIABETES |
| Dieta con Alimentos recomendados para el diabético |
-Todas
las frutas frescas, dulces o ácidas, que se tomarán por la mañana en
ayunas o al comienzo de las comidas.
-Todas las hortalizas frescas, crudas (con preferencia) o cocidas. Las
sopas y caldos de verdura. Insistir, particularmente, en las verduras
(col, espinaca, berros) que se deben consumir generalmente crudas,
aliñadas con aceite de oliva, limón, sal marina, ajo, perejil, etc.
-Utilizar generosamente los aromatizantes (perejil, perifollo, ajo,
cebolla, tomillo, laurel, estragón, romero, salvia, nuez moscada,
comino, azafrán, cebollino, cebolleta, canela, vainilla, clavo, chalote,
albahaca, ajedrea), que ejercen una acción benéfica sobre el
funcionamiento de las glándulas salivales, estomacales, pancreáticas,
hepáticas, etc. La presencia de aromatizantes en los alimentos aumenta
considerablemente su coeficiente de asimilación.
-Los frutos oleaginosos: aceitunas negras, almendras, avellanas,
cacahuetes, piñones, etc., etc. Las nueces, ligeramente acidificantes,
no dejarán de consumirse, pero en cantidades moderadas.
-El aceite de oliva, garantizado como extra-virgen y extraído de la
primera presión en frío, es el condimento graso más recomendado.
-Los cereales integrales, y sobre todo el pan casi integral (85%) hecho
con fermento natural, se incorporarán a la dieta en progresión lenta.
-La leche, a pesar de ser alcalinizante, no es muy recomendable, aparte
de algunas aplicaciones poco frecuentes en las preparaciones culinarias,
porque hace trabajar demasiado al hígado.
-En cambio, los quesos son ligeramente acidificantes, pero sus fermentos
son beneficiosos para la flora digestiva, uno de los más importantes
elementos de transformación de los alimentos. Por otra parte, en la
cuajada sólida y en los quesos fermentados naturales, con o sin cocción
(roquefort, gruyere, etc.), la separación del suero atenúa
considerablemente su eventual acidez.
-En el huevo, la yema es alcalinizante, y la clara, acidificante.
Durante un tiempo, lo más prudente es no consumir más que la yema, pero
al final se ha de aprovechar todo el huevo entero, ya que la disociación
de un alimento natural rara vez es recomendable.
El diabético que ha perdido el hábito de ingerir azúcares, incluso los
naturales, pese a la gran necesidad que tiene de ellos, deberá
reintroducirlos en la dieta con la prudencia que resulta obligada cada
vez que se modifican la orientación y la naturaleza de las funciones y
de los intercambios orgánicos.
Estas observaciones, válidas para los frutos secos dulces, como dátiles,
higos, uvas pasas, ciruelas, albaricoques, etc., se aplican igualmente a
la miel, tan útil sin embargo para la estimulación de las secreciones
pancreáticas. En el curso de una lenta y paciente readaptación, estos
azúcares naturales volverán a ocupar su puesto normal en las comidas.
La Diabetes: Síntomas y tratamientos
|
|
|
|