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| TRATAMIENTO NATURAL CONTRA LA DIABETES |
| La Acidosis en el diabético |
Al
fabricar azúcar partiendo de sus propias células (reservas grasas,
músculos, etc.) y carecer de ciertos elementos de "constitución" o de
mantenimiento, el enfermo puede adelgazar y sus músculos pueden
atrofiarse, y esto ocurre más o menos rápidamente según la importancia
de los trastornos iniciales.
Por otra parte, las necesidades siempre crecientes de aprovisionamiento
de glucosa y los efectos ocasionados al mismo tiempo por su elaboración
y su eliminación, así como el aumento de la tasa de acidez de los
humores corporales, reducen la resistencia del organismo. De ello se
sigue la perturbación de la flora bacteriana, con proliferación de
algunas especies, que darán lugar a ciertos accidentes, como forúnculos,
ántrax, panadizos, piorrea, etc.
Este estado de menor resistencia y de desequilibrio de la flora
bacteriana se manifiesta ya en la atonía de las llagas y las úlceras: el
más pequeño incidente cutáneo se prolonga mucho más allá del tiempo
habitual de cicatrización. Todos los órganos, especialmente los
pulmones, se ven afectados por la persistencia de ese estado morboso.
Como todos los organismos deficitarios, el del diabético no logra
satisfacer sus necesidades más que a base de cantidades excesivas de
alimentos.
Por otra parte, con los regímenes alimentarios mal concebidos que
durante tanto tiempo estuvieron de moda en el tratamiento de la
diabetes, la dieta incluía un exceso de cuerpos grasos y de proteínas
animales. El esfuerzo del organismo para transformar estos alimentos en
elementos nutritivos da lugar a la producción de residuos ácidos que los
riñones eliminan en parte, pero que por otra van a congestionar y
acidificar los humores.
Esta acidosis se revela principalmente en el olor característico del
aliento (olor de acetona), que va acompañado de aumento de la fatiga
(física y mental), mareos, dolores de cabeza y ansiedad. El diabético,
que suele tener gran apetito, lo pierde durante la crisis de acidosis.
Su ritmo respiratorio puede alterarse. Al pasar a través de los tejidos
y alcanzar la dermis, los residuos ácidos provocan prurito, sobre todo
en la región de los órganos genitales, eczema y otras manifestaciones
eruptivas acompañadas de escozor. La acidificación de los humores va
unida a la alteración de todo el metabolismo, y si persiste se agrava y
puede conducir al coma diabético.
Problemas en vasos sanguíneos - Las funciones hepáticas
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