Canal Medicina
 
TRATAMIENTO NATURAL CONTRA LA DIABETES
Síntomas de la diabetes

En medicina, los principales medios de detección de la diabetes son los análisis. Sobre todo, los que permiten descubrir el exceso de glucosa en la sangre o en la orina.

Pero estas pruebas, por precisas que sean, no llegan a detectar el estado prediabético, que es más fácil de curar. Por eso, nosotros preferimos observar otros síntomas iniciales, indicativos de ciertos trastornos de la nutrición susceptibles de traducirse finalmente en diabetes o en tuberculosis.

El estudio de los diferentes fenómenos, tanto de la diabetes como del estado que la precede, nos hará comprender mejor cuáles son sus causas y cómo podemos combatirlas. Partiendo de los hidratos de carbono, de las proteínas y de algo de grasa, el hígado fabrica glucógeno, que es sometido a la acción de las secreciones pancreáticas y luego transformado en glucosa (azúcar) mediante una nueva intervención del hígado, cuyas células producen una diastasa especialmente apta para esta función. Este azúcar "humanizado" se lleva a la sangre o queda almacenado en el hígado.

En virtud de un principio de equilibrio, los intercambios entre una fuerza aceleradora y otra desaceleradora se compensan; la adrenalina, hormona de las suprarrenales, acelera la transformación de la glucosa inicial en glucógeno almacenable y la de este glucógeno de repuesto en glucosa final, asimilable; mientras que la insulina actúa en sentido contrario, frenando las mismas operaciones.  El equilibrio biológico se sitúa en el punto en que se neutralizan estas dos fuerzas; el equilibrio se rompe si domina una de ellas y, sobre todo, si se introduce insulina sintetizada, que puede aumentar ese desequilibrio cuyas consecuencias se supone que debe atenuar.

En el estado inicial de los trastornos del metabolismo de los hidratos de carbono, el organismo se defiende mediante el aumento del nivel de glucosa en la sangre, lo que reduce momentáneamente la desnutrición de los tejidos. Sólo que este exceso de glucosa (por encima de 1,70 g a 1,80 g como media) viene a romper el equilibrio biológico y provoca una respuesta de los riñones, que la eliminan con la orina, en la que se puede detectar. La consecuencia es, evidentemente, un derroche de los hidratos de carbono suministrados por los alimentos. Este fenómeno de eliminación del exceso de glucosa requiere un aumento —a veces considerable— de la cantidad de orina (poliuria).

De la necesidad normal de un litro y medio a dos litros por 24 horas, la cantidad pasa a tres, cuatro, cinco litros o más. Esto provoca una sed intensa, al tiempo que un estado de carencia debido a que las pérdidas de glucosa a nivel de los riñones aumenta excesivamente el apetito (polifagia). Algunos trastornos suelen preceder a estos fenómenos: temblor de manos, fatiga, dolor de cabeza, estado depresivo, palidez, sensación anormal de hambre y de sed. Estos trastornos van en aumento y se añaden otros: sudor o humedad en la frente y las manos, divagación, pérdidas de conciencia, etc. La aparición de residuos ácidos (acetona, ácido diacético, etc.) en la orina confieren a ésta un olor particular.

Caso de persistir, los trastornos del metabolismo de los hidratos de carbono pueden provocar lesiones arteriales, renales y de las retinas. La situación se agrava en el fumador, pues el tabaco no sólo agrava el peligro de arteritis, sino que puede dar origen a una "crisis hipoglucémica" siempre peligrosa, ya que impide el metabolismo de los azúcares. Con la debilitación de las defensas, los riñones eliminan cada vez menos la glucosa excedente de la sangre. La acumulación de esta glucosa en los tejidos es, en parte, la causa de la obesidad de numerosos diabéticos cuya orina es, evidentemente, menos abundante, y la sed, menos intensa.

La obesidad precede muchas veces a la diabetes del adulto, siendo el exceso de alimentos uno de los factores más favorables para este desequilibrio. La sobrecarga de las reservas de grasa que da lugar a la obesidad impide el almacenamiento de la glucosa y su correcta utilización. Por otra parte, la abundancia de grasas en la alimentación obliga al páncreas a intensificar la producción de los jugos (particularmente la esteapsina) que las elaboran; y esto va en detrimento de la secreción de los otros jugos y hormonas, entre éstas la insulina.

En los comienzos de ciertos casos de diabetes, el páncreas funciona aún normalmente, pero la acción de la insulina secretada se halla neutralizada o su secreción disminuida por las perturbaciones antes descritas. Como consecuencia, esta secreción continúa disminuyendo progresivamente. Está claro, pues, que el origen de la diabetes puede ser anterior a la degradación de las funciones pancreáticas.

Problemas en vasos sanguíneos - Las funciones hepáticas

   
Diabetes: Síntomas y Tratamientos
Tratamiento contra la Diabetes
¿Cómo aparece la Diabetes?
Los Síntomas de la Diabetes
La Acidosis en el Diabético
Problemas en Funciones Hepáticas
El Azúcar: Alimentación y Dietas
Almidones y Carnes: Alimentación
Alcohol y las Grasas: Alimentación
La Alimentación del Diabético
Alimentos para el Diabético
Guía de las Enfermedades
Preguntas Frecuentes
Plantas Medicinales
Medicina Natural.
Remedios y Curas Caseras
Clínicas Privadas
Vocabulario Médico
 

 CANAL-MEDICINA.ES (C)2012