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| TRATAMIENTO CONTRA LA DIABETES |
UNA FORMA NATURAL DE COMBATIR LA DIABETES
La diabetes es una enfermedad extendida por todo el
mundo y padecida por millones de personas. Se produce debo a un fallo en
la producción de insulina o a la falta de eficacia de ésta en su acción
sobre el organismo.
La insulina es una hormona, o mensajero químico
orgánico, que regula el nivel de azúcar en la sangre. Sus dos funciones
fundamentales consisten en facilitar que la glucosa sea almacenada en el
hígado, que la liberará cuando las células necesiten más energía, y en
permitir que sea asimilada por las células, ya que no pueden emplearla
directamente.
Existen varios tipos de diabetes, pero se desconoce con
precisión el origen o el factor que las causa. La más común es
la diabetes mellitus, que se debe a una deficiencia o falta
total de la insulina que produce el páncreas. La ausencia de
insulina da lugar a una baja absorción de glucosa, o azúcar, lo
que provoca un aumento circulante en la sangre.
La manifestación más común de la diabetes, cualquiera que sea su
tipo, es la excesiva pérdida de líquido durante la orina, lo que
suele provocar sed permanente en la persona que la padece. Esto
se debe a que el exceso de glucosa en la sangre se elimina por
la orina, para lo cual debe aumentarse el volumen de orina.
La deficiencia de glucosa en las células del organismo produce
un gran cansancio, debilidad y apatía. Otros síntomas posibles
son la pérdida de peso, sobre todo en los diabéticos
insulinodependientes, hormigueo en las manos y en los pies,
calambres en las piernas, poca resistencia a las infecciones,
visión borrosa debido al exceso de glucosa en el líquido ocular,
impotencia en los hombres y amenorrea en las mujeres.
Si consideramos esta enfermedad a nivel mundial, podemos, sin
ninguna duda, catalogarla como una epidemia en fuerte expansión. En el
año 2005, unos 150 millones de diabéticos se distribuían por el planeta,
cifra que llegó en 2010 a unos alarmantes 200 millones de enfermos. La
diabetes podemos definirla como una enfermedad crónica, del metabolismo
que no puede metabolizar la glucosa por falta o por fallo en la acción
de la insulina.
Existen dos clases de la enfermedad:
La Diabetes denominada de tipo 1 que
anteriormente se llamaba insulino-dependientes o infanto-juvenil
ya que se solía dar más frecuentemente en niños y jóvenes menores de 30
años de edad cuyos organismos eran incapaces de producir insulina.
Y la Diabetes tipo 2 que es la más extendida entre la
población mundial y que afecta a los adultos mayores de 35-40 años.
Algunas veces se puede tratar en los comienzos de la enfermedad con
medicamentos hipoglucémicos que sirven para bajar el azúcar en sangre.
Cuando dejan de ser efectivos, hay que utilizar la insulina.
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