Otras condiciones para una adecuada recolección de
las plantas medicinales son las siguientes:
a) Las plantas u órganos cosechados han de estar sanos y verdes,
desechando los ejemplares marchitos, estropeados o enfermos.
b) Deben cosecharse a una hora de la mañana en que el rocío ya se haya
secado.
c) Cualquier planta o parte de ésta, máxime cuando posea textura carnosa
o tierna, tiene que ser tratada con cuidado, evitando magulladuras, las
cuales alterarían el color y dificultarían el secado.
d) El amontonamiento de las plantas, que suele hacerse en recolecciones
masivas de una especie, no debe llevarse a cabo hasta que se encuentren
debidamente secas.
e) Es aconsejable limpiar las hojas antes de proceder a su secado.
f) En el caso de las flores es conveniente no secar más que el cáliz y
la corola.
g) Las raíces deben lavarse antes de ser secadas.
h) Constituye una buena medida procurar que la cosecha se halle lo más
limpia posible de tierra, malas hierbas o suciedad en general, para
evitar que el producto obtenido al término del proceso contenga
impurezas.
i) Las plantas venenosas no deben, bajo ningún concepto, ser colocadas
junto a las demás, ni tras la recolección ni durante el secado.
j) El secado debe hacerse tan pronto como la faena de la recolección
haya concluido.
k) Para el secado en general sirve el calor natural del ambiente, salvo
en zonas de alta humedad relativa. Una condición imprescindible es la
ventilación a que deben estar sometidas durante el secado las plantas y
órganos recogidos. Un lugar cubierto y ventilado es ideal para tal fin.
l) Para el secado deben disponerse las plantas bien extendidas, evitando
hacer montones que provoquen el magullamiento de sus órganos y
dificulten la debida ventilación. También pueden colgarse de hilos.
m) El pleno sol, usado a estos fines, puede perjudicar el proceso, ya
que sus efectos son intensos y rápidos con lo que se llega a alterar el
sabor y a disminuir el contenido de sustancias medicinales.
n) Las temperaturas entre 30 y 35 ºC son generalmente las más
apropiadas, aunque determinadas especies las requieren más elevadas,
como Digitalis purpurea (45 ºC) y Verbascum thapsus (50 ºC). En el caso
de órganos carnosos conviene llevar a cabo el secado en estufa, elevando
progresivamente su temperatura desde 20 a 40 ºC. Otra aplicación
conveniente de la estufa se da en las especies que requieren una mayor
temperatura, como en los ejemplos citados.
En cuanto a la conservación de los componentes, se
necesita un lugar bien ventilado, seco y semioscuro, ya que la humedad y
la luz les afectan negativamente. El primero de estos factores suele
producir ennegrecimiento, fermentaciones y putrefacciones, mientras que
en el segundo causa alteraciones en los principios activos. Una medida
conveniente y con máxima aplicación a plantas de tipo higroscópico (que
absorben la humedad ambiente) consiste en conservar las drogas en
recipientes con doble fondo, en el cual se colocan trozos de cloruro
cálcico o cal viva. En general, conviene preservar los materiales
almacenados del posible ataque de insectos y ratas, que suelen causar
graves daños. Otras medidas consisten en separar las plantas aromáticas
de las que no lo son y llevar a cabo una adecuada vigilancia en lo que
se refiere a la conservación.
Los
Componentes
Medicinales
|