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TUBERCULOSIS MILIAR
En ocasiones, sobre todo entre los niños o adolescentes, la infección
puede extenderse por el torrente sanguíneo y derivar en una tuberculosis
miliar. Los síntomas consisten en fiebre alta, sudoración nocturna y,
con frecuencia, pueden desembocar en una meningitis, un derrame pleural
o una peritonitis. Los síntomas se manifiestan en los niños de manera
súbita, mientras que en los adultos lo hacen al cabo de varias semanas o
meses. Esta dolencia afecta con mayor frecuencia el hígado, el bazo, la
médula ósea y las meninges. El diagnóstico se establece mediante una
biopsia del tejido o el órgano afectado. Si se descubre de modo precoz,
puede ser tratada, con muchas posibilidades de lograr una completa
curación.
TUBERCULOSIS INFANTIL
Entre los niños, la tuberculosis suele afectar los pulmones, la faringe
o, de forma más rara, la piel. Al ser los niños menos resistentes a la
enfermedad, ésta puede extenderse con gran rapidez y presentar más
complicaciones; a pesar de lo anterior, suele ser de carácter benigno y
de breve duración y, una vez superada, se adquiere inmunidad residual.
DIAGNÓSTICO
El diagnóstico puede establecerse mediante diferentes pruebas, como la
de Mantoux, análisis del ésputo y radiografía del tórax.
TRATAMIENTO
El tratamiento se basa en la administración de diferentes tipos de
antibióticos, como la estreptomicina, la rifampicina, la isoniacida, y
el etambutol. Al principio de la infección se administran dos o tres
clases de estos medicamentos a la vez, que deben tomarse de forma
continuada durante un determinado período de tiempo, por lo general,
entre 9 y 12 meses como mínimo. El enfermo debe seguir una dieta a base
de alimentos nutritivos y observar reposo durante varios meses, esencial
para una recuperación completa; en ocasiones, para limitar los contagios
y asegurar la alimentación y el tratamiento adecuados, el paciente es
hospitalizado durante las primeras semanas del tratamiento. Una vez
superada la enfermedad, el paciente debe someterse a revisiones
periódicas, por lo menos durante los dos años siguientes.
OTROS TIPOS DE
TUBERCULOSIS
Aún cuando la tuberculosis pulmonar es la forma más frecuente de la
enfermedad, puede afectar otros órganos, como el útero, los genitales,
la piel, los riñones y la columna vertebral.
PRUEBA DE LA
TUBERCULINA
•La prueba de la tuberculina determina la infección tuberculosa actual o
pasada. Se basa en la reacción cutánea estimulada por diversos medios,
como la inoculación en la piel de una sustancia llamada tuberculina,
formada por antígenos extraídos de cultivos de bacilos tuberculosos.
•Si en el lugar de la inyección se forma un nódulo o una mancha rojiza,
la prueba resulta positiva. Existen distintas modalidades de esta
prueba, que son las pruebas de Mantoux, de Heaf y de Pirquet.
•Antes de aplicar la vacuna antituberculosa (llamada BCG por el nombre
de bacille Calmette-Guérin) se deben efectuar estas pruebas: si son
negativas, se administra la vacuna; pero si resultan positivas, los
niños que reaccionan son denominados tuberculina positivos, y se
entiende que o bien ya han adquirido la inmunidad o bien están enfermos
en ese momento. En cualquier caso, ante un resultado positivo se deben
realizar todos los estudios pertinentes.
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