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TUBERCULOSIS - 1: ENFERMEDADES, CAUSAS, SÍNTOMAS Y TRATAMIENTO.
La tuberculosis es una enfermedad infecciosa que puede ser crónica, originada por una bacteria, y que se transmite por contagio directo a través de las gotitas de la saliva de la persona infectada. Existe una vacuna eficaz.

EnfermedadesAfecta los pulmones, pero puede extenderse a otras partes del organismo. En la actualidad existe una vacuna para lograr la inmunidad, y antibióticos para su tratamiento y curación.   Aunque se desarrolla con lentitud, si no se trata, la tuberculosis puede derivar en una enfermedad crónica, y causar la muerte del paciente. Está causada por una bacteria llamada Mycobacterium tuberculosis, que se transmite de una persona a otra a través del aire. Existe una especie bovina (M. bovis), que afecta al ganado, pero que puede hallarse en la leche de vaca y transmitirse al ser humano, infectando primero las amígdalas o el intestino. Por lo general, la bacteria afecta los pulmones, pero puede extenderse a otras partes del cuerpo, como el cerebro, los riñones o los huesos; a medida que se multiplican, las bacterias inflaman una pequeña zona a partir de la cual se extienden hasta los ganglios linfáticos más próximos.

La principal medida para prevenir la tuberculosis es la administración de la vacuna, que se realiza entre los 11 y los 13 años de edad, luego de haber realizado las pruebas de tuberculina; es conveniente inmunizar a los niños pequeños, cuando existen riesgos de contagio. La incidencia de esta infección y los problemas que causa difieren en distintos países. En España la forma más frecuente de la enfermedad es la pulmonar, en tanto que en la mayoría de países de Africa la tuberculosis abdominal es la más habitual. En la actualidad, en los países más desarrollados la tuberculosis es cada vez menos frecuente, gracias a las medidas preventivas de inmunización, mediante la vacuna, y a las mejores condiciones de vida; en dichos países se realizan inspecciones rutinarias del ganado vacuno para detectar la presencia de la bacteria, por lo cual la leche ya no es una fuente de infección.

DESARROLLO
La primera fase de la infección, denominada primaria, se prolonga varios meses; durante ese período el organismo activa sus defensas naturales destruyendo la mayor parte de las bacterias, o encerrándolas en cápsulas fibrosas que se desarrollan alrededor del área inflamada. Algunas bacterias pueden incorporarse al torrente sanguíneo y llegar a cualquier otra parte del cuerpo, donde podrían volver a quedar encapsuladas. En muchos casos la enfermedad no evoluciona más allá de su fase primaria, y la persona infectada queda inmunizada. Sin embargo, la infección puede volver a manifestarse, a menudo tras un lapso de muchos años, porque las bacterias encapsuladas no están muertas y pueden volverse activas de nuevo; esto ocurre cuando el paciente está debilitado, ya sea por desnutrición o por alguna enfermedad.

TUBERCULOSIS PULMONAR
La enfermedad afecta los pulmones en la segunda fase de su desarrollo, y esto ocurre varios años después de la infección original. El foco primario tiende a atacar los lóbulos inferiores de los pulmones, mientras que la infección secundaria afecta los segmentos superiores de estos órganos. Cuando esto sucede, si la enfermedad no es tratada, se forman cavernas en la parte afectada de los pulmones. En esta fase de la dolencia hay una gran cantidad de organismos tuberculosos en los esputos del paciente, que se convierten en nuevas fuentes de contagio.

SÍNTOMAS
Con frecuencia, no aparecen síntomas claros de la tuberculosis durante la infección primaria, aunque puede presentarse un malestar parecido al de la gripe. En la fase secundaria puede desarrollarse fiebre, pérdida de peso y fatiga, entre otros síntomas, que dependen de la parte que resulte afectada en el organismo. En la enfermedad pulmonar puede producirse tos seca, que más adelante se vuelve productiva, con esputos de sangre y pus contagiosos en extremo; en ocasiones, también hay dificultad respiratoria y dolor en el pecho. En el caso de complicaciones que afecten cualquier otro órgano, los síntomas localizados se manifestarán de forma gradual.

COMPLICACIONES
Muy raras veces la tuberculosis primaria se extiende con tal rapidez que resulte fatal, aunque puede ocurrirle a las personas muy débiles, sobre todo a los niños muy pequeños o a los ancianos, si no se aplica un tratamiento adecuado.
La tuberculosis secundaria no tratada también puede resultar mortal, pero como la enfermedad se desarrolla con lentitud y hoy se dispone de antibióticos y otros tratamientos muy eficaces, por lo general la evolución es favorable.
Por el contrario, si la enfermedad no recibe tratamiento, puede infectarse la pleura, que se inflama, y deriva en fibrosis; dicha fibrosis puede calcificarse y endurecerse, con lo que los pulmones no pueden funcionar con libertad y se presentan dificultades de respiración. Esto mismo puede ocurrir en el pericardio, el saco membranoso que contiene el corazón, y la tuberculosis pericárdica puede bloquear el bombeo del corazón.

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