|
|
|
TROMBOSIS CEREBRAL
La trombosis cerebral puede causar la muerte o la parálisis de quien la
sufre. Esta enfermedad sucede cuando una de las arterias que suministra
sangre al cerebro se estrecha, por lo general a causa de aterosclerosis,
y el aporte sanguíneo al cerebro resulta tan precario que la sangre
forma un coágulo en la porción dañada y bloquea la arteria de forma
total o parcial. El efecto de la trombosis depende de la extensión y
localización del área cerebral interesada. Puede dar lugar a una
hemiplejía, con parálisis y pérdida de la sensibilidad de una mitad del
cuerpo, con pérdida de la capacidad de hablar, torpeza de movimientos,
visión borrosa o doble, confusión y pérdida de conciencia. Cuando afecta
la parte derecha del cerebro, las manifestaciones se producen en el lado
izquierdo del cuerpo, y viceversa. La parálisis tiende a mejorar algunas
horas después de ocurrido el ataque, y la recuperación incluye
fisioterapia, para devolver la funcionalidad a los miembros afectados, y
en su caso logopedia. La recuperación del enfermo depende de la gravedad
del daño inicial, de su edad y del estado físico general, así como del
apoyo físico y moral que reciba, y de su fuerza de voluntad para
realizar los ejercicios de rehabilitación que le sean prescritos por el
médico.
TROMBOFLEBITIS
La flebitis, o inflamación de una vena, se origina, por lo general, a
partir de la formación en el interior de esta vena de un coágulo de
sangre o un trombo que obstaculiza la circulación a través del vaso que
ha sido afectado. Suele presentarse en las venas de los miembros
inferiores. Se manifiesta con dolor, prurito, enrojecimiento,
hipersensibilidad y edema o hinchazón. Las mujeres sufren tromboflebitis
con mayor frecuencia que los hombres. Las personas más propensas a
padecerla son aquellas que tienen varices. El tratamiento incluye reposo
y la administración de anticoagulantes para evitar el desarrollo del
trombo y la formación de otros. En los casos más graves en que el
tratamiento no resulta eficaz hay que recurrir a la cirugía.
TROMBOSIS DE VENAS
PROFUNDAS
Cuando los trombos se forman en una vena inflamada cerca de la
superficie cutánea causan una tromboflebitis superficial, y cuando se
forman en una vena interior originan una tromboflebitis profunda. Hay
numerosas causas posibles de esta dolencia, pero la más importante es la
debida a la inmovilidad. Con mayor frecuencia se presenta en las
piernas, pero puede aparecer también en la parte inferior del abdomen.
Es menos frecuente que la tromboflebitis superficial, y las personas
ancianas y las obesas son más propensas a padecerla. La trombosis de
venas profundas tiene complicaciones de alto riesgo, como el embolismo
pulmonar, que puede ser mortal.
Síntomas y tratamiento
El área drenada por la vena se vuelve dolorosa y se hincha a medida que
el flujo normal de sangre queda obstruido. En las piernas produce edemas
o inflamaciones. Si la trombosis no se presenta en una pierna, tal vez
no haya síntomas, a menos que se rompan o desprendan los coágulos y sean
transportados por el torrente sanguíneo, causando un embolismo. El
tratamiento médico consiste en la administración de coagulantes y
analgésicos, como la aspirina, para aliviar el dolor, aunque debe
tenerse en cuenta que estos fármacos pueden producir hemorragias si se
dan de forma inadecuada. A veces puede ser necesaria la extirpación de
los trombos.
CÓMO PREVENIR LA
TROMBOSIS
•No fumar.
•Tratar de mantener el peso adecuado.
•Después de una intervención quirúrgica es conveniente poner el cuerpo
en movimiento tan pronto como sea posible.
•Las personas hipertensas y las diabéticas deben seguir su dieta de
forma estricta y no abandonar la medicación.
•Seguir un programa de ejercicios regulares, ya que la trombosis es
menos frecuente entre las personas activas o que mantienen un buen
estado físico.
•Las mujeres mayores de 35 años que toman píldoras anticonceptivas deben
tomar medidas de prevención, pues los riesgos de la trombosis asociados
a la píldora aumentan con la edad; este riesgo se potencia con el
consumo de tabaco y el sedentarismo.
CONTINUAR
|
|