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TRASTORNOS DEL SUEÑO: ENFERMEDADES, CAUSAS, SÍNTOMAS Y TRATAMIENTO.
El Insomnio lo padecen un gran número de personas adultas. Cómo evitar el Insomnio. El sueño de los niños.

EnfermedadesINSOMNIO
Los adultos padecen insomnio con frecuencia, que puede manifestarse de diferentes maneras, ya sea como dificultad para conciliar el sueño o en las repetidas interrupciones de éste. El insomnio está causado, en muchos casos, por las preocupaciones, la tensión y la depresión, aunque también pueden causarlo el dolor, un medio ambiente incómodo o desconocido, la necesidad de orinar con frecuencia y numerosas enfermedades y trastornos, como la disnea, el asma o una indigestión. Las consecuencias se padecen durante el día siguiente, ya que la falta de sueño conlleva la somnolencia, la falta de concentración y la irritabilidad.

Existen muchas formas de combatir el insomnio, que consisten en esencia en facilitar la relajación antes de acostarse o en lograr un cansancio físico y las condiciones ambientales adecuadas para conseguir un sueño reparador. Cualquier dificultad para dormir que persista durante más de dos semanas debe ser comunicada y consultada con el médico, para procurar identificar y tratar las posibles causas subyacentes. Los somníferos y los tranquilizantes deben ser considerados como un último recurso para resolver el problema, ya que producen adicción y, si no se toman a dosis adecuadas, pueden ejercer un efecto residual que ocasione somnolencia durante la vigilia. Sin embargo, existen situaciones de estrés y de tensión que requieren el uso de estos fármacos. Pero es importante administrarlos durante un corto período de tiempo, bajo prescripción médica y sin exceder las dosis indicadas.

EL SUEÑO DE LOS NIÑOS
En general, los niños duermen cuando tienen sueño y durante el tiempo que necesitan. Cuando son pequeños no pueden inhibir el sueño ni despertarse de forma deliberada, ya que para ellos no existe el concepto del día ni de la noche. Cuando un bebé se despierta por la noche es recomendable no acudir de inmediato a su lado ni tomarlo en brazos, ya que en la mayoría de los casos el niño vuelve a dormirse enseguida; sin embargo, si el llanto continúa puede ocurrir que el niño esté incómodo o se encuentre mal. El hábito de que el niño duerma en la cama de los padres es muy difícil de abandonar, por lo que es aconsejable evitarlo. Hacia el segundo año de vida es común que los niños sufran pesadillas y se despierten de forma brusca, gritando o llorando. En estos casos es importante tranquilizarlos antes de que vuelvan a dormirse.

CÓMO EVITAR EL INSOMNIO
•Reducir el consumo de té, café y alcohol.
•Evitar cenar tarde y en exceso.
•Beber un vaso de leche caliente antes de acostarse.
•Pasear al aire libre por la noche o al anochecer, el ambiente exterior ayudará al sosiego.
•Realizar ejercicios físicos durante el día, porque el sedentarismo es el peor hábito para inducir al sueño.
•Tomar un baño tonificante poco antes de acostarse.
•No pensar en el trabajo ni en los problemas al ir a dormir.
•Mantener relaciones sexuales satisfactorias.
•Asegurarse de que el dormitorio tenga una temperatura agradable, de entre 18 y 20 °C.
•Cuando una persona se encuentra inquieta y no puede dormir por la noche, le conviene levantarse y leer, mirar la televisión o realizar cualquier actividad antes que quedarse en la cama.

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