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CAUSAS
De entre las diversas causas que pueden producir sordera, pueden
destacarse las siguientes:
TAPÓN DE CERA
La cera o cerumen es elaborada por unas glándulas situadas en el canal
del oído externo, y sirve para limpiar y humedecer este canal. La
cantidad de cera producida varía mucho de una persona a otra, por lo que
en algunos casos el cerumen bloquea el canal formando un tapón que causa
una sensación de molestia en el oído, sordera parcial o zumbidos
ocasionales y, dolores y vértigo. Para limpiar el cerumen es conveniente
efectuar aplicaciones de aceite de oliva o algún producto específico
manipulando con suavidad un bastoncillo de algodón dentro de la oreja,
para ablandar y eliminar la cera. Si el cerumen no cae de modo
espontáneo, el médico lo puede limpiar con un método indoloro, que
consiste en introducir y vaciar en la oreja una jeringa o pera de goma
llena de agua templada, que desprende y arrastra la cera existente.
OTITIS
La otitis es una infección que puede afectar tanto al oído medio como al
externo, aunque está motivada por diferentes causas. La otitis externa
es una infección del canal auditivo externo y puede estar localizada en
un grano o un absceso, o bien estar generalizada, afectando toda la
mucosa del canal. Es común que se origine después de bañarse. También
puede ser consecuencia de rascarse, de manipular de forma repetida el
oído o ser debida a la presencia de algún cuerpo extraño, como un
insecto. Los síntomas consisten en irritación, dolor y a veces
secreción; puede existir una pérdida leve de la audición. Este tipo de
otitis se trata con analgésicos, y el médico prescribirá tabletas o
gotas para el oído, que contengan antibióticos y esteroides. La otitis
media aguda es una infección vírica o bacteriana que afecta la cavidad
del oído medio, por lo que la trompa de Eustaquio se inflama y queda
bloqueada; cuando la infección es bacteriana se forma pus. También se
presenta fiebre, dolor y pérdida de la audición y, en este caso, debe
tratarse sin demora, ya que existe el peligro de que se convierta en
crónica, con la pérdida de la audición y el daño irreversible que
conlleva. Si, en cambio, la infección es vírica, se cura sola,
generalmente en unos días. Esta dolencia se desarrolla, en muchos casos,
después de una infección de la nariz o de la garganta y es muy frecuente
entre la población infantil.
ROTURA DEL TÍMPANO
La causa más frecuente de perforación del tímpano es las otitis, aunque
también puede ocurrir por traumatismo, al efectuar la limpieza del oído
con objetos punzantes, por una fractura de cráneo o incluso por una
bofetada fuerte. Los síntomas son el dolor intenso, la pérdida parcial
de la audición y, en algunos casos, una hemorragia leve; es importante
consultar al médico ante estos síntomas, ya que existe el riesgo de que
se infecte el oído medio. El tratamiento se basa en la administración de
antibióticos y analgésicos, y la cura se produce de forma natural en
unas dos semanas.
SORDERA OCUPACIONAL
La exposición prolongada a los ruidos fuertes, de 80 decibelios o más,
puede lesionar la cóclea, o parte más interna del oído. Esto tiene como
consecuencia cierta pérdida de la capacidad de audición. La sordera
perceptiva, causada por lesiones de la cóclea, es irreversible, por eso
es fundamental la prevención. Aquellas personas que están expuestas a
niveles peligrosos de ruidos deben usar protectores adecuados.
TRATAMIENTO
El tratamiento de cada tipo de sordera depende de la causa que la
provoque. Cuando la sordera es permanente y no se dispone de tratamiento
específico, puede ser necesaria una prótesis auditiva. En la actualidad
existen diferentes aparatos que mejoran la audición, de acuerdo con las
distintas necesidades. Es de la máxima importancia elegir el aparato
adecuado y también que se ajuste con comodidad al pabellón auditivo. Los
aparatos modernos utilizan la energía eléctrica de una batería para
aumentar el volumen del sonido. También existen micrófonos que
amplifican el sonido y que se colocan detrás de la oreja, aparatos de
conducción ósea, para la sordera perceptiva, y aparatos de bolsillo, que
resultan más potentes, para los casos graves.
CÓMO PREVENIR LA
SORDERA
•La higiene de los oídos debe realizarse exclusivamente con bastoncillos
de algodón.
•No se deben introducir objetos duros o punzantes en el oído, tales como
horquillas o clips.
•Las bofetadas en la cara o los golpes en la cabeza de un niño pueden
producir una rotura de tímpano.
•No es conveniente exponerse durante largos períodos de tiempo y sin una
protección adecuada a ruidos que alcancen o superen los 80 decibelios de
intensidad, como suele ocurrir en los conciertos de rock, las
discotecas, algunas fábricas y los aeropuertos, pues ello puede causar
un daño permanente.
•Cuando se tienen los oídos inflamados debe evitarse la entrada de agua
en el conducto auditivo. Para bañarse o mojarse la cabeza es necesario
proteger los oídos colocando un tapón de algodón untado con vaselina en
el orificio de cada oreja.
•Se puede ablandar la piel seca y aliviar el prurito de las orejas
mediante la aplicación de un algodón con aceite de oliva una vez por
semana.
•Ante cualquier molestia o trastorno en los oídos conviene consultar a
un médico y no tratarse uno mismo.
CONTINUAR
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