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GLOMERULONEFRITIS
La palabra glomerulonefritis se utiliza para referirse a
varias enfermedades caracterizadas por la lesión de los glomérulos
renales. Esta lesión aparece como consecuencia de una inflamación
causada por proteínas anormales que quedan atrapadas en los glomérulos.
Esta dolencia es poco común, y puede ser grave o leve, aguda o
virulenta, cursar en unos pocos días o hacerse crónica. Pero su forma
más común es la nefritis, padecida con más frecuencia entre los
niños.
NEFRITIS
La nefritis afecta a los niños y se desarrolla a raíz de una
infección bacteriana anterior, por lo general de la garganta. Las
bacterias invasoras pueden llegar a dañar los riñones, que se inflaman y
quedan incapacitados para producir cantidades normales de orina. Es una
enfermedad infrecuente que suele responder favorablemente al tratamiento
con antibióticos.
QUISTES RENALES
Existen dos clases de quistes que afectan los riñones. La primera es
un saco único lleno de líquido, que se desarrolla en un riñón por
razones desconocidas. El quiste puede desarrollarse a lo largo de los
años, aunque rara vez produce complicaciones. En casos raros puede
formarse un cáncer en su pared. El segundo tipo de quistes renales se
forma como consecuencia de una dolencia congénita, llamada enfermedad
poliquística. Algunas personas desarrollan los quistes con una gran
lentitud, pero otras sufren ese proceso con rapidez, aunque no es tan
frecuente. En muchas ocasiones no se presentan síntomas, si bien en
otras puede haber un deterioro progresivo que lleve a alguna forma de
insuficiencia renal.
TUMORES DE RIÑÓN
El hipernefroma es un tumor maligno que sólo se forma entre
los adultos, como resultado de una multiplicación incontrolada de
células anormales. Las funciones renales solamente quedan afectadas en
una fase muy tardía del desarrollo de esta enfermedad. Los hipernefromas
son raros y se producen con mayor frecuencia entre los hombres de más de
40 años de edad. Si existe la presencia de un tumor en el riñón será
necesaria la cirugía para extirpar el riñón afectado. Un solo riñón sano
puede asumir las funciones de los dos. El tratamiento puede completarse
con radioterapia y medicamentos citostáticos.
CÁLCULOS RENALES
Pueden formarse piedras dentro de los riñones, que se desarrollan
hasta alcanzar un diámetro de 25 mm o más. Se originan por la
eliminación excesiva a través de la orina de sustancias que cristalizan
si se encuentran a una concentración elevada. Cuando los cálculos son
pequéños se eliminan a través de la orina, pero si tienen un diámetro de
más de 5 mm es posible que permanezcan en el riñón. Las piedras
pequeñas, si son pocas, rara vez producen problemas. Sin embargo, la
acumulación de piedras más grandes puede causar un intenso dolor y
diversas complicaciones, a veces graves.
INSUFICIENCIA RENAL
La insuficiencia renal se produce cuando los riñones funcionan de
forma deficiente. Presenta tres formas distintas, que son la aguda, la
crónica y la terminal. La insuficiencia renal aguda se presenta con
rapidez, durante el curso de unos días o, en algunos casos, en pocas
horas, y puede ser causada por una glomerulonefritis o por un
grave descenso de la presión arterial, como la que ocurre después de una
hemorragia grave o de un ataque cardíaco; también puede presentarse si
se produce una obstrucción en el flujo de orina por un bloqueo en los
uréteres, la vejiga o la uretra. Los productos de desecho y el agua se
acumulan en el organismo porque no pueden ser eliminados. La
insuficiencia renal crónica se desarrolla al cabo de muchos años, y
perjudica la eficacia de los riñones de forma progresiva, sin llegar a
destruirlos. Dicha insuficiencia puede ser causada por BUSCAR OTRAS
ENFERMEDADES renales, por presión sanguínea alta o por intoxicaciones.
Una insuficiencia crónica puede dar lugar a una fase terminal de la
enfermedad, que se declara cuando ambos riñones dejan de funcionar por
completo.
TRATAMIENTO
Las infecciones renales se tratan con reposo en cama, dieta blanda
con una abundante ingestión de líquidos, hasta tres litros diarios, y
administración de antibióticos. Ciertas formas de glomerulonefritis
no tienen un tratamiento médico específico; otras pueden tratarse
con esteroides. Los casos de quiste renal benigno indoloro no requieren
tratamiento; sin embargo, si los quistes causan dolor u otras molestias,
puede ser necesaria la cirugía para extirpar el riñón afectado. Los
cálculos renales grandes que no se eliminen pueden ser fragmentados o
desmenuzados mediante ultrasonidos, sin necesidad de cirugía, pero para
los pequeños se espera hasta que se produce la eliminación de forma
espontánea.
El tratamiento de la insuficiencia renal depende de
sus causas, por lo que si se produce una insuficiencia renal terminal,
puede realizarse un trasplante de riñón, o recurrir a la terapia de la
diálisis, que consiste en que una máquina haga las funciones del riñón;
este tratamiento es indoloro y tiene que realizarse en forma periódica,
asistiendo dos o tres veces por semana a someterse al control de la
máquina. Existen dos formas de diálisis: la diálisis peritoneal,
que se practica en el hospital, en casos de insuficiencia renal aguda; y
la hemodiálisis, que se efectúa de forma ambulatoria con un riñón
artificial, una máquina distinta de la anterior, que filtra la urea de
la sangre.
PRINCIPALES SÍNTOMAS DE LAS
DOLENCIAS RENALES
Es necesario consultar con un médico ante la presencia de los
siguientes síntomas:
Cambios de color en la orina, sobre todo si es rojiza.
Dolor o dificultad al orinar, si se prolonga durante más de dos días.
Dolor en la zona lumbar o en el abdomen.
Hinchazón bajo la piel, sobre todo en los tobillos.
Eliminación de orina con excesiva frecuencia durante más de tres o
cuatro días seguidos.
Eliminación de una cantidad escasa de orina.
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