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REUMATISMO (2): ENFERMEDADES, CAUSAS, SÍNTOMAS Y TRATAMIENTO.
Diferentes dolencias que se dan en casos de reuma: Espondilitis Anquilosante, Bursitis, Fibrositis, Fibromiositis, Gota, Lupus Erimatoso.  El tratamiento del reuma. La rodilla en particular está expuesta a varios tipos de reuma.

EnfermedadesESPONDILITIS ANQUILOSANTE
Es una inflamación de las articulaciones que unen las vértebras. Cuando la inflamación cede, las articulaciones quedan endurecidas y lesionadas, llegando a soldarse los huesos de la columna vertebral. Aún no se ha descubierto la causa de esta enfermedad, que afecta primero las articulaciones sacroilíacas, que unen la base de la espina dorsal con el hueso de la cadera, o pelvis. Aparece entre los 10 y los 40 años, y la padecen con mayor frecuencia los hombres que las mujeres, en una proporción próxima al diez a uno.

BURSITIS
Esta dolencia, que consiste en la inflamación de la bursa, o bolsa que contiene un líquido lubricante de los tejidos que rodean ciertas articulaciones. Se origina como consecuencia de una artritis, una infección, una lesión traumática o un esfuerzo o ejercicio físico excesivo. Afecta por lo general las articulaciones de las rodillas, los codos, los talones, las bases de los dedos gordos de los pies y los hombros. No es un trastorno grave, y lo normal es que desaparezca de forma espontánea al cabo de una o dos semanas de su aparición.

FIBROSITIS
Se trata de una inflamación del tejido fibroso del cuello, los hombros o el tronco, que se caracteriza por el dolor y la rigidez de estas partes. Por lo general, aparece después de cambios climatológicos, infecciones o traumas físicos o emocionales, y puede ser recidivante o bien crónica. Para su tratamiento son de utilidad los tranquilizantes o los sedantes, los relajantes musculares y las inyecciones intraarticulares de algún anestésico local.

FIBROMIOSITIS
Conjunto de trastornos que se manifiestan con rigidez y dolor muscular o articular e inflamación localizada. Entre los tipos que presenta esta enfermedad se incluyen el lumbago, la pleurodinia y el tortícolis.

GOTA
Esta enfermedad está causada por un aumento de la cantidad de ácido úrico en el organismo y, con frecuencia se localiza en el dedo gordo del pie. Esta dolencia es incapacitante y, si no se trata, puede originar tofos o alteraciones articulares destructivas.

LUPUS ERIMATOSO
Consiste en una dolencia inflamatoria crónica que afecta numerosos sistemas del organismo. No se conoce con certeza su causa original, y la padecen las mujeres con una frecuencia cuatro veces superior a los hombres. Su inicio se manifiesta con una artritis, y suele presentarse acompañada, en muchas ocasiones, por una erupción eritematosa sobre la nariz y los pómulos, debilidad, fatiga y pérdida de peso.

TRATAMIENTO
El tratamiento del reumatismo depende de la enfermedad subyacente que lo cause; el diagnóstico se determina mediante una exploración física, diferentes análisis de sangre y radiografías. También pueden ser de utilidad la tomografía axial computarizada (TAC) y la resonancia magnética nuclear (RMN). La mayor parte de los casos de reumatismo no articular mejoran por sí solos o tras el reposo obligado que se guarda por el dolor. Las formas articulares de reumatismo suelen resultar más graves y prolongadas que las no articulares. Para tratarlas es necesaria una terapia a largo plazo y reposo. En algunos casos se emplean inyecciones de cortisona y analgésicos en la articulación afectada, combinados con una fisioterapia adecuada. En muchos casos se prescriben analgésicos y antiinflamatorios para calmar las molestias. Cuando la articulación se encuentra muy afectada, o si se ha producido rigidez permanente o deformidades, pueden sustituirse las articulaciones naturales por prótesis artificiales de metal, o una combinación de metal y de plástico.

LA RODILLA
La rodilla es una articulación que está sometida a grandes esfuerzos y, en consecuencia, expuesta a muchos tipos diferentes de reuma, como la osteoartritis, la artritis reumatoidea y la bursítis, entre otras. Por otra parte, cada rodilla tiene dos meniscos; unas estructuras cartilaginosas ubicadas entre el fémur y la tibia. Los meniscos suelen ser una fuente de trastornos, ya que pueden desgarrarse o romperse por una torcedura brusca de la rodilla, pueden desintegrarse de un modo gradual a lo largo de los años y, en ocasiones, la rodilla puede quedar bloqueada porque un fragmento suelto del menisco traba la articulación. Cuando se repiten los problemas de menisco, el único tratamiento satisfactorio es la cirugía, a la que se recurre para extirparlos.

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