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RIESGOS Y COMPLICACIONES
Los habitantes de zonas palúdicas, sometidos de forma casi
inevitable a diversos contagios, llegan a alcanzar una relativa
inmunidad, sufriendo, no obstante, ataques repetidos de la enfermedad.
Por el contrario, el visitante ocasional que resulta infectado puede
sufrir un ataque grave de paludismo.
La infección más grave se produce a causa del
parásito P. falciparum, que ataca a todo tipo de glóbulos rojos,
a diferencia de las otras especies que se ceban tan sólo en los glóbulos
más jóvenes o más viejos. Al existir un gran número de glóbulos rojos
destruidos, éstos se acumulan en los vasos capilares, provocando su
oclusión y causando lesiones graves en los vasos del cerebro, del
miocardio y de los intestinos. El paludismo cerebral es muy grave,
cursando con somnolencia, epilepsia y pérdida del conocimiento.
Otras complicaciones graves afectan los riñones, el
hígado o los intestinos.
TRATAMIENTO
El tratamiento que se aplica a las personas ocasionalmente afectadas
de paludismo consiste en la administración de fármacos destinados a una
doble función. Por una parte, se orientan a la eliminación de los
parásitos presentes en el torrente sanguíneo, para lo cual los fármacos
más empleados son la quinina y la cloroquina. Por otra parte, conviene
también, para evitar las recidivas, hacer frente a las formas parásitas
alojadas en el hígado, empleándose para ello, entre otros fármacos, la
primaquina.
Distinto será el tratamiento que se da a las personas
que viven de forma habitual en zonas en las que el paludismo constituye
una endemia. Estas han adquirido ya un cierto grado de inmunidad, por lo
que se refiere a las cepas locales causantes de la enfermedad. Por dicha
razón, su tratamiento se orienta a eliminar sólo las formas parásitas
localizadas en el torrente sanguíneo, pues si se las sometiera a un
tratamiento completo de fármacos, perderían la inmunidad que han
adquirido.
PREVENCIÓN DEL PALUDISMO
Las personas que vayan a viajar a una zona donde el paludismo es
endémico deberán tomar de forma obligatoria fármacos antipalúdicos.
Se deberá consultar al médico cuál es el fármaco más adecuado, qué
dependerá del lugar al que se viaje.
Para que la medicación preventiva sea eficaz, debe tomarse durante una
semana antes del viaje, y durante un mes después del
regreso.
Dormir bajo un mosquitero es una medida prudente, que reduce la
posibilidad de contagio.
También puede resultar conveniente el uso de insecticidas y de
repelentes químicos.
ERRADICACIÓN DEL PALUDISMO
Las campañas de erradicación llevadas a cabo tanto por la
Organización Mundial de la Salud como por los servicios sanitarios
gubernamentales de los países afectados tienden a la erradicación del
mosquito anofeles mediante el uso de insecticidas específicos y la
desecación de lagunas y pantanos en los que éste se desarrolla y
reproduce.
Causas y Formas
de Contagio del Paludismo
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