Canal Medicina
MORDEDURAS Y PICADURAS - 2: ENFERMEDADES, CAUSAS, SÍNTOMAS Y TRATAMIENTO.
La mordedura de una serpiente puede ser grave y siempre es causa de alarma y miedo en el afectado. La mordedura de un perro entraña el peligro de infección. Las picaduras de otros insectos como la hormiga y el mosquito anofeles.

EnfermedadesOTROS INSECTOS
Los mosquitos y las hormigas se cuentan entre los insectos que, con mayor frecuencia, son causantes de picaduras. El mosquito común, presente en todas partes, se combate con insecticidas, y su picadura no produce, por lo general, más que molestias pasajeras. En el caso de personas alérgicas, conviene neutralizar las picaduras con alguna pomada antihistamínica. En el campo, cuando se va de excursión o de vacaciones, será prudente mantener alejados a los mosquitos por medio de un repelente químico aplicado como una loción o colonia sobre la piel; además, conviene no aproximarse a las aguas estancadas, pues son las zonas en las que éstos proliferan.

Mención especial merece el mosquito anofeles, cuya picadura puede inocular las fiebres palúdicas, o paludismo, y BUSCAR OTRAS ENFERMEDADES, pero que sólo se encuentra en determinadas zonas pertenecientes a los países tropicales.

Por lo general, las hormigas sólo causan molestias cuando, estando en el campo, se sienta alguien a comer cerca de un hormiguero, o cuando se pisa éste sin advertirlo. Las hormigas causan verdaderas mordeduras con sus pequeñas pero potentes mandíbulas, que producen bastante escozor debido al ácido fórmico que destilan, por lo que puede aliviarse aplicando compresas de amoníaco diluido.

OTROS ANIMALES
Cualquier mordedura entraña un peligro adicional de infección, por lo que deberá ser motivo de cuidados tanto en lo que se refiere a la curación de la herida producida como a la prevención de la posible infección.

MORDEDURA DE PERRO
Los perros son animales que tienen el instinto de defender su territorio, y pueden mostrarse agresivos con los extraños, aunque éstos se muestren amistosos con ellos. No obstante, el perro suele dar claras señales de advertencia (ladra, gruñe y enseña los dientes) antes de atacar y de morder, por lo que el comportamiento más prudente es el de atender estos signos y mantenerse a una distancia prudente. Si bien es poco frecuente que un perro muerda a los niños, es conveniente prevenirles para que no se acostumbren a acercarse a perros desconocidos, y para que se abstengan de tocarlos, incluso si conviven con ellos, cuando los animales estén comiendo.

La mordedura de un perro puede causar desde simples laceraciones superficiales hasta heridas incisas profundas, con rotura y desgarro de tejidos. En cualquier caso, es conveniente la meticulosa limpieza y desinfección de la herida, pues existe un elevado riesgo de infección, sobre todo cuando la herida es profunda. Siempre es conveniente la administración de suero antitetánico, así como cerciorarse de que el perro esté vacunado contra la rabia, exigiendo del propietario del animal los certificados correspondientes. En caso de tratarse de un perro vagabundo, será necesaria la captura del animal para someterlo a observación y, ante la menor duda, será necesaria la administración de suero antirrábico. Cuando la mordedura de un perro no ha sido desinfectada de modo conveniente, es frecuente la infección debida a bacterias Pseudomonas, presentes en la boca del animal, que causan supuración y sangrado reincidente, por lo que la herida tarda mucho en cicatrizar.

MORDEDURA DE SERPIENTE
La mordedura de una serpiente siempre es causa de alarma y miedo en el afectado, pero debe tenerse en cuenta que, en la actualidad, existen antídotos para todos los venenos que puedan inocular estos animales. La única serpiente venenosa que existe en Europa es la víbora, que alcanza de medio metro a un metro de longitud, y se caracteriza por tener la cabeza de forma triangular y el cuerpo de colores pardos, con dibujos más oscuros en forma de zigzag. No es una especie particularmente agresiva y, en la mayor parte de los casos, la mordedura se produce como reacción defensiva cuando se las pisa, dado que con frecuencia se confunden con la coloración del terreno.

Otras serpientes venenosas, como la cobra, la serpiente de cascabel o la mamba, habitan en África, Asia y América, donde causan varios miles de muertes cada año. El veneno que las serpientes inoculan con sus dientes varía de una especie a otra, así como su grado de toxicidad. La forma de actuar de este veneno también es distinta, aunque lo más frecuente es que produzca una alteración de la sangre que impide su coagulación, o bien, en el caso de los venenos neurotóxicos, que afecte al sistema nervioso central y provoque parálisis del sistema respiratorio.

Los síntomas más habituales son el dolor y la hinchazón de la zona afectada, a los que pueden seguir convulsiones, vómitos, asfixia y shock. Ante la mordedura de una serpiente conviene tranquilizar al afectado, inmovilizar el miembro mordido, si fuera el caso, y aplicar un vendaje fuerte por encima de la mordedura, para evitar la difusión del veneno. A continuación se deberá llevar al paciente al hospital más próximo para que le apliquen un antídoto; para ello será conveniente, siempre que sea posible, matar la serpiente y llevarla para que sea identificada y se pueda saber con exactitud cuál es el antídoto que debe suministrarse al paciente. De lo contrario, será necesaria una descripción de la serpiente lo más exacta posible.

 CONTINUAR

 

 CANAL-MEDICINA.ES (C)2012