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INDICACIONES
Si bien una dieta rica en fibra puede hacer innecesario el uso de
laxantes, éstos suelen recomendarse ante ciertos cuadros, como después
de un tratamiento con otros fármacos, como, por ejemplo, los analgésicos
muy potentes, sobre todo los que contienen codeína, que suelen causar
estreñimiento. También los enfermos que se encuentran inmovilizados o en
cama pueden necesitar laxantes. Asimismo, los laxantes, en particular
los osmóticos, son indicados para limpiar el intestino de aquellos
pacientes que necesiten someterse a estudios o exploraciones, como, por
ejemplo, el enema opaco de bario o la colonoscopia. También se emplean
laxantes o enemas para un adecuado lavado intestinal antes del parto, de
la cirugía intestinal o de otras intervenciones mayores, en especial,
abdominales.
Los supositorios que contienen difosfato sódico, pirofosfato ácido
sódico y bicarbonato sódico inducen la defecación, ya que, cuando
reaccionan, estas sales forman dióxido de carbono, que a su vez causa
una expansión gaseosa y estimula el peristaltismo. Cuando un paciente
tiene fisuras anales o hemorroides, y experimenta dolores anales, pueden
resultar útiles los laxantes osmóticos o los reblandecedores de las
heces; este tipo de laxante también puede ser empleado por aquellas
personas que deben evitar los esfuerzos de la defecación por padecer de
angina de pecho o de BUSCAR OTRAS ENFERMEDADES cardíacas.
LAXANTES MÁS UTILIZADOS
Laxantes por aumento de volumen (voluminosos)
Acción: Aumento del volumen de las heces; producen el mismo efecto que
una dieta rica en fibras.
Efectos secundarios: Causan flatulencia y distensión abdominal.
Ejemplos: Salvado y otras fibras.
Laxantes que no aumentan el volumen
(estimulantes)
Acción: Estimulación de los nervios de las paredes intestinales.
Efectos secundarios: Pueden producir calambres abdominales. Su uso
continuo y prolongado puede causar un daño permanente en el intestino.
Ejemplos: Podophillum senna, aceite de castor, fenolftaleína, bisacodil,
ácido dehidrocólico, áloe y aceite de crotón.
Laxantes Osmóticos
Acción: Aumento del contenido de agua en el intestino y ablandamiento de
las heces.
Efectos secundarios: Las sales de magnesio pueden alterar el equilibrio
hidroelectrolítico de los ancianos o de aquellos que sufren trastornos
renales.
Ejemplos: Varias sales de magnesio, como el sulfato de magnesio (sales
de Epsom) y el hidróxido de magnesio, el fosfato y el sulfato sódicos,
diversas aguas minerales y la lactosa.
Laxantes Reblandecedores de las heces
Acción: Suavizan y lubrican las heces para facilitar su evacuación
intestinal.
Efectos secundarios: Pueden producir irritación anal o una «neumonía de
parafina», una complicación de cierta gravedad, e interferir la
absorción de vitaminas.
Ejemplos: Parafina.
RECOMENDACIONES
GENERALES
Puede evitarse el uso de laxantes mediante una dieta rica en fibra,
aumentando el consumo de frutas, vegetales y cereales.
Se debe consultar al médico antes de usar laxantes que no aumenten el
volumen del contenido intestinal.
No es conveniente usar laxantes estimulantes durante un tiempo
prolongado.
Los niños y las mujeres embarazadas no deben tomar laxantes.
Ante un cuadro de apendicitis no se debe administrar nunca laxantes, ya
que pueden provocar la perforación del apéndice y originar una
peritonitis.
Nunca se deben tomar laxantes para perder peso.
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