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| HEMORROIDES: ENFERMEDADES, CAUSAS, SÍNTOMAS Y TRATAMIENTO. | |
| Las hemorroides son dilataciones varicosas de las venas hemorroidales localizadas en la región anal. Es un trastorno bastante corriente, que causa muchas incomodidades, pero que no reviste consecuencias graves. |
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CAUSAS En el caso de las embarazadas que padecen
hemorroides, es debido a que durante el último período de la gestación
la presencia del feto en el útero tiende a dificultar el retorno del
flujo sanguíneo por las venas de la zona ventral; además, el
estreñimiento es común durante el embarazo, por la laxitud que adquieren
los músculos del aparato digestivo, y se agrava hacia el final a causa
de la presión que ejerce el útero, aumentado de tamaño, sobre el
intestino. No obstante, después del parto todas las varices se
deshinchan y se vuelven menos molestas. La magnitud de este trastorno la
proporciona la cifra de que alrededor de un 50% de las personas de más
de 40 años padecen algún tipo de hemorroides. HEMORROIDES EXTERNAS E INTERNAS Si las venas abultadas se encuentran más abajo, es decir en el orificio anal, se considera que existen hemorroides externas. Algunas veces las hemorroides externas sobresalen del orificio, formando lo que se denomina un prolapso. Esto puede ocurrir durante la defecación, si bien después la vena prolapsada suele volver a su lugar. Sin embargo, en ocasiones, una o más venas prolapsadas pueden continuar en el exterior del ano y provocar una trombosis, u obstrucción del vaso, que ocurre cuando pequeños vasos sanguíneos se rompen debajo de la piel, en el margen del canal anal, y la sangre se coagula dentro de las venas que están deformadas. Si se dilatan al mismo tiempo las venas de la parte
interior y de la exterior del ano, se habla de hemorroides mixtas. SÍNTOMAS Las hemorroides internas pueden sangrar durante varios años, aunque también puede ocurrir que pasen casi inadvertidas, ya que no son dolorosas. El dolor se produce por el estrangulamiento de las venas, es decir cuando se padecen hemorroides externas trombosadas. A pesar de la gran incomodidad que causan, las
hemorroides no tienen consecuencias graves, aunque las pérdidas de
sangre muy frecuentes pueden llegar a causar anemia por deficiencia de
hierro. Sin embargo, si hay un sangrado anal, es conveniente consultar
con un médico, ya que éste también puede ser un síntoma de cáncer de
intestino grueso o de recto. DIAGNÓSTICO TRATAMIENTO Para evitar la inflamación de las hemorroides expuestas se puede aplicar una compresa hielo, o empapada con agua de hamamelis, o un baño con agua salada tibia. Si el dolor se prolonga durante más de doce horas es conveniente acudir al médico, que probablemente prescribirá pomadas calmantes o anestésicas, o supositorios con corticosteroides. Algunos supositorios contienen un anestésico local
que disminuye la sensibilidad al dolor del área dañada y facilita el
movimiento intestinal indoloro. Si persiste el estreñimiento deberán
buscarse las causas de su aparición y tratarlo, quizá con el uso de
laxantes. Si el problema se prolonga, hay dos tratamientos más activos
que no requieren hospitalización: el primero consiste en inyectar, en
las propias hemorroides, un agente especial astringente, el segundo es
un método denominado criocirugía, que destruye el tejido lesionado
mediante congelación. Sin embargo, en numerosos casos se debe recurrir a
la extirpación de las hemorroides mediante una intervención quirúrgica,
conocida como hemorroidectomía. |
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