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Cuando una persona se encuentra confundida,
deprimida, agresiva, tiene actitudes ilógicas y aspecto de no controlar
sus actos, se suele diagnosticar la existencia de una crisis nerviosa,
aunque esta denominación sea tan sólo simbólica. En la mayoría de los
casos no existen problemas físicos en el sistema nervioso, sino que se
produce una interrupción transitoria en su capacidad para funcionar de
forma armónica como una entidad, conformada por cuerpo y mente, ante el
medio exterior y en lo referente a las manifestaciones de la conducta.
Un corto período de reposo fuera del ambiente
habitual de trabajo acostumbra a ser suficiente para superar las crisis.
Por el contrario, en los casos de personas psicóticas, se recomienda
realizar el tratamiento en un hospital, donde se puede llevar a cabo con
mayor control. La administración de sustancias tranquilizantes alivia
los síntomas, pero no cura la enfermedad. De acuerdo con el caso que se
presente se prescribirá el seguimiento de un tratamiento de
psicoterapia, que trate el proceso mediante sistemas como la sugestión,
el análisis y la persuasión.
SÍNTOMAS
Los síntomas que caracterizan una crisis nerviosa varían de un modo
considerable, de acuerdo con el tipo de alteración mental que la
provoque. Por ejemplo, si está causada por una neurosis, los síntomas
pueden ser la depresión, un miedo irracional a viajar, sobre todo en
avión, o a relacionarse con personas extrañas, ansiedad extrema, llanto,
sobresaltos constantes y palpitaciones cardíacas.
Una persona que sufre una crisis nerviosa puede muy
bien perder el control de sus emociones, aunque conserve su actividad
mental. Con frecuencia se producen ciclotimias, o excesivos y rápidos
cambios de humor, y pueden sucederse explosiones coléricas con períodos
de calma e indiferencia. En el caso de una crisis psicótica se presenta
una alteración profunda del raciocinio, alucinaciones, pérdida de la
coherencia al hablar y desconexión perceptiva con el medio circundante.
NEUROSIS
La neurosis es un trastorno funcional que se manifiesta con la
impotencia de la persona que la padece para responder de forma
equilibrada ante la ansiedad o los conflictos internos. Hay diferentes
tipos de neurosis, entre las que se pueden mencionar la hipocondría,
la fobia, la histeria, la neurosis profesional,
la de conversión, la de ansiedad y la fatiga de
combate. De todas maneras, la mayoría de enfermos neuróticos suelen
evolucionar hasta padecer alteraciones o dolencias físicas, que deben
tratarse como tales, mientras que la expresión «ataque de nervios» suele
corresponderse con una neurosis de ansiedad.
Las personas que padecen neurosis de ansiedad la
manifiestan a través de una tensión constante, con sensación de timidez,
fatiga, aprensión e indecisión. En casos más graves se percibe inquietud
e irritabilidad, que pueden desembocar en actitudes agresivas por parte
del enfermo. Las reacciones físicas en estos casos pueden ser temor,
taquicardia, hipertensión, tensión muscular permanente y sudoración
abundante, aunque también pueden aparecer náuseas, vómitos, diarrea,
insomnio y variaciones del apetito. Este tipo de neurosis puede tratarse
con tranquilizantes y sesiones de psicoterapia.
PSICOSIS
La psicosis es una enfermedad mental grave, en la cual el paciente
pierde el contacto con la realidad. Puede ser causada por una disfunción
de las células cerebrales o por una sobrecarga psíquica extrema. En
ciertos casos está causada por factores físicos, como una enfermedad
cerebral, un traumatismo encefálico o una reacción ante ciertos
medicamentos o drogas, por lo que se denomina psicosis orgánica.
El tratamiento está dirigido a curar la dolencia física subyacente; el
uso de tranquilizantes sólo logra un alivio temporal de los síntomas más
graves.
CAUSAS DE LAS CRISIS NERVIOSAS
Imposibilidad de soportar situaciones traumáticas acompañadas de
estrés, como el cuidado de un recién nacido o la soledad de la vida
urbana.
Predisposición genética a padecer crisis que afectan de forma grave el
proceso de elaboración del pensamiento.
Alteración en los niveles de producción de ciertas sustancias químicas
del cerebro en los casos de psicosis maníaco-depresivas.
Estrés, miedo y ansiedad en los casos de neurosis.
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