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El intestino grueso, un tubo de alrededor de un metro
y medio de longitud y de 50 a 100 mm de diámetro, está formado por el
ciego, el colon y el recto. El intestino delgado desemboca en una cámara
en forma de bolsa, llamada ciego, que es la primera parte del
intestino grueso. La segunda parte es el colon que sube por el lado
derecho del cuerpo, cruza el abdomen, se dirige hacia abajo por el lado
izquierdo y se une al recto, enmarcando la masa enrollada del intestino
delgado. El recto es un tubo corto que baja desde el final del colon
hasta el ano.
La pared membranosa del colon absorbe los líquidos y
diversas sales minerales del contenido intestinal, incorporándolos al
torrente sanguíneo, mientras que los residuos indigeribles son reducidos
a una pasta que es propulsada hacia el recto por ondas regulares y
coordinadas producidas por contracciones musculares de las paredes del
colon; lo cual se conoce como peristaltismo. Cuando
se presenta el fenómeno del colon irritable, también
llamado colon espástico o colitis mucosa, dichas ondas son
irregulares e incoordinadas, lo que perjudica el avance de la materia
fecal a través del intestino.
CAUSAS
Aún no ha sido establecida por completo la causa de esta enfermedad,
aunque se supone que es debida a la suma de varios factores. Según
algunos médicos la causa principal es psicológica, ya que las personas
que padecen esta enfermedad por lo general sufren estrés y ansiedad. En
algunos casos está provocada por el abuso de laxantes, si bien esta
costumbre también refleja una preocupación, a veces obsesiva, por no
aumentar de peso.
SÍNTOMAS
Los principales síntomas del colon irritable son la diarrea o el
estreñimiento, lo que implica que las heces pueden ser demasiado
líquidas o demasiado duras. En ocasiones, el estreñimiento con heces
duras y secas en forma de bolas se alterna con la diarrea. La persona
que sufre esta enfermedad muchas veces sentirá dolor al defecar o
dolores en el abdomen, como calambres o espasmos que suelen remitir al
producirse la defecación. Otras manifestaciones pueden consistir en
náuseas leves, flato, hinchazón del vientre y pérdida del apetito.
DIAGNÓSTICO
Resulta importante establecer un diagnóstico claro ante la
existencia de los síntomas del colon irritable, debido a que algunos de
ellos coinciden con los de BUSCAR OTRAS ENFERMEDADES graves, como pueden ser el
cáncer de intestino grueso, la colitis ulcerosa o la enfermedad de Crohn,
una dolencia crónica e inflamatoria que afecta el extremo final del
intestino delgado, el colon, o ambos. Para efectuar el diagnóstico se
suelen realizar una serie de pruebas como radiografías, enemas opacos y
análisis de materia fecal.
TRATAMIENTO
El tratamiento tiene por objeto disminuir la frecuencia de las
crisis y atenuar los síntomas, ya que al no conocerse las causas del
proceso no es posible aplicar un tratamiento etiológico capaz de curar
la enfermedad. Es importante encontrar los factores que desencadenan
esta enfermedad, como el estrés emocional o algún tipo de alimentos,
como los fritos o los vegetales crudos, para intentar controlarla.
También suele resultar favorable la supresión del consumo de tabaco y de
alcohol.
En muchos casos se observa una sensible mejoría si se
incluyen en la dieta alimentos ricos en fibra, ya que ésta aumenta el
volumen de la masa durante su recorrido por el tubo intestinal, y ello
facilita el tránsito por el intestino. Los vegetales y las frutas son
los alimentos que poseen mayor contenido en fibras, aunque el pan
integral y los cereales, sobre todo el salvado y la avena, tienen un
alto contenido de fibras que facilitan la evacuación.
COLONOSOCOPIAS
Los síntomas del colon irritable suelen coincidir con los de BUSCAR
OTRAS ENFERMEDADES del colon, de menor, igual o mayor riesgo, como es el caso
de los llamados pólipos, que son tumoraciones carnosas de origen
inflamatorio que a veces se forman en la mucosa del intestino, y pueden
ser benignas, ulceradas o malignas; la diverticulosis, nombre que se da
a la existencia de múltiples divertículos, o apéndices que aparecen en
el interior de la pared intestinal, y el cáncer.
Para lograr un diagnóstico y un control posterior más
exactos que los que se logran con cualquier otro método, los médicos
especialistas en enfermedades intestinales utilizan, en general, la
colonoscopia y suelen recomendar, a modo de control, la realización de
una colonoscopia anual para quienes padezcan de un colon irritable. Esta
prueba consiste en introducir por el ano un colonoscopio, que es un tubo
delgado y flexible en cuyo extremo hay una pequeñísima, pero potente
luz, que ilumina todo el sector y que permite visualizar, a través de un
visor especial que se halla en el otro extremo del tubo, el interior del
colon. Hay colonoscopios que transmiten la imagen a una pantalla de
televisor, en cuyo caso tanto el médico como el paciente pueden
contemplarla.
PRESCRIPCIÓN MÉDICA
Laxantes suaves, si el síntoma predominante es el estreñimiento.
Antidiarreicos, si el trastorno más importante es la diarrea.
Antiespasmódicos, si el paciente padece dolores abdominales.
Tranquilizantes, si el paciente sufre ansiedad, nervios o estrés.
Antidepresivos, si el paciente sufre depresiones.
CONTINUAR
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