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TRATAMIENTO QUIRÚRGICO
A modo de ejemplo cabe citar que, en la actualidad, se
practican con mucha frecuencia sustituciones de articulaciones completas
por prótesis artificiales, se hacen reimplantaciones de ligamentos
enteros, eliminaciones de zonas de las cápsulas sinoviales inflamadas y
se fusionan vértebras, en particular, para aliviar ciertos dolores
incapacitantes.
Para el enfermo postrado por una artritis, volver a
caminar sin sentir dolor alguno tras haber sido sometido a una
intervención quirúrgica puede suponer el equivalente a un milagro, aun
cuando deba dedicarse durante un tiempo, quizá largo, a hacer ejercicios
de rehabilitación para recuperar las funciones musculares. Para otros,
por ejemplo, para los aquejados de dolores permanentes a causa de tener
afectado el cuello, la fusión de vértebras, aunque puede producir
limitaciones funcionales, supone el retorno a una vida casi normal.
Además, existe una gran esperanza para otros casos aún no tratables,
puesto que las investigaciones en este campo siguen siendo asiduas y
constantes.
OTROS TIPOS DE ARTRITIS
Artritis traumática
Este tipo de artritis, que se presenta con más frecuencia entre los
hombres, puede provenir de heridas o golpes y sus síntomas son dolor,
hinchazón, enrojecimiento y disminución de la movilidad de la
articulación afectada. Se suele tratar con reposo, vendajes,
analgésicos, fisioterapia o aspiración de líquido sinovial, según los
casos.
Artritis séptica
Forma aguda de artritis, también llamada artritis bacteriana
aguda, está provocada por bacterias que se dispersan por el
organismo a través de la corriente sanguínea, provenientes de una
infección en cualquier punto del cuerpo, o por la contaminación de una
articulación tras un traumatismo o una intervención quirúrgica. Los
síntomas son la rigidez, el dolor, la hipersensibilidad, el calor y la
hinchazón de la articulación.
CÓMO TRATAR LA ARTRITIS
REUMATOIDE
Es aconsejable:
Realizar ejercicios físicos moderados y reposar regularmente.
Nadar en piscinas climatizadas o en aguas con temperatura agradable.
Dormir en un colchón duro y cálido, con mantas ligeras.
Tomar baños con aguas termales.
El médico puede prescribir:
La administración de aspirina a dosis altas, analgésicos o
antiinflamatorios.
Un reposo adecuado, con suaves ejercicios físicos para conservar las
funciones de las articulaciones afectadas.
Fisioterapia o cirugía.
En casos avanzados, la administración de sales de oro, penicilamina e
incluso prednisolona (corticoide con efectos antiinflamatorios).
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