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PRECAUCIONES PARA LOS MÁS PEQUEÑOS
Los niños de hasta dos años de edad son los más propensos a sufrir
accidentes domésticos, y su vigilancia requiere mucha atención, ya que
es cuando empiezan a caminar y a moverse por la casa, y desconocen los
posibles peligros que pueden entrañar los objetos más cotidianos.
Los muebles, los juguetes, la ropa y cualquier objeto con el que un niño
está en contacto puede resultar peligroso si no se toman algunas
medidas de precaución:
• El cochecito o silla de paseo debe tener estabilidad, no volcarse
fácilmente y no debe ser usado para cargar las compras. El freno debe
estar fuera del alcance del niño, pues podría manipularlo.
• Las sillas altas que se utilizan para sentar a los pequeños ante la
mesa no deben tener aristas cortantes, rejillas ni ruedas. Es
conveniente elegirlas sólidas y con cinturón de seguridad.
• Las barras de la cuna deben estar separadas por una distancia
máxima de seis centímetros, sin que haya barras horizontales por las que
el niño pudiera trepar.
• Se debe enseñar a los niños a subir y bajar escaleras, ya que en
ellas se causan más accidentes que en ningún otro lugar del hogar.
• Nunca se debe dejar solo al bebé en la bañera o mientras come o
toma el biberón, pues podría ahogarse.
• A pesar de que los juguetes nuevos están sujetos a ciertos
requisitos legales que especifican los materiales y diseños adecuados,
debe verificarse que no tengan pinturas tóxicas, que los niños podrían
chupar, o piezas pequeñas que podrían desprenderse y llevárselas a la
boca.
ACCIDENTES DE AUTOMÓVIL
Es muy necesario tomar algunas precauciones simples para evitar
accidentes de automóvil o lesiones graves si éstos se producen. Entre
ellas destacan la abstención de ingerir alcohol cuando se ha de
conducir, y el uso del cinturón de seguridad.
El cinturón de seguridad con tres puntos de apoyo, bandolera y cintura,
protege de las heridas y del estado de inconsciencia que puede causar el
choque del cuerpo o de la cabeza contra accesorios resistentes del
interior del vehículo.
No obstante, una de las mayores causas de accidentes de circulación lo
constituye la ingestión de bebidas alcohólicas, ya que entre otros
efectos disminuye los reflejos y entorpece el proceso de razonamiento
rápido. Paradójicamente, aumenta la confianza en uno mismo y reduce el
sentido de responsabilidad sobre las consecuencias de los propios
actos.
Según datos oficiales, uno de cada tres accidentes mortales es causado
por un conductor que presenta un nivel de alcoholemia superior al máximo
permitido. Esta proporción aumenta hasta dos de cada tres los sábados
por la noche.
Algunos medicamentos, como los tranquilizantes y los antihistamínicos,
también entorpecen la capacidad de dar respuestas rápidas ante estímulos
inmediatos.
La atención, la concentración y los reflejos del conductor, es decir, su
estado mental, son los factores más importantes para evitar accidentes
viales.
Por este motivo resulta conveniente realizar breves paradas cada dos
horas en los viajes largos, para despejarse y estirar las piernas.
Se debe procurar que el coche esté siempre suficientemente aireado,
pues en caso contrario aumenta el nivel de dióxido de carbono, cuya
inhalación provoca cansancio y falta de concentración.
Al ponerse al volante de un automóvil debería tenerse en cuenta, además
de las recomendaciones anteriores, si se va a realizar un trayecto
corto o largo, de recorrido urbano o interurbano, etc.
Finalmente, cabe señalar que las personas mayores, si bien suelen tener
más experiencia que los jóvenes, deben dejar de conducir en cuanto
perciban una disminución de sus capacidades auditiva y visual.
CONTINUAR
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