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Flor de Borraja y Pétalos de Girasol contra el
Sarampión. Como antipirético en los casos de sarampión y, en
general, para el tratamiento de los frecuentes trastornos circulatorios
en casos de fiebre, se ha demostrado la eficacia del té de flor de
borraja y pétalos de girasol.
Modo de prepararlo: se vierte 1/4 de litro de agua
hirviendo sobre 1 cucharadita colmada de flor de borraja y otra
cucharadita de pétalos de girasol. Se deja reposar por espacio de
10 a 15 minutos y luego se cuela. Deben tomarse de 2 a 3 tazas de té al
día.
Fresas contra las Afecciones Cutáneas. Las impurezas de la piel,
tales como granos o pústulas, mejoran al ser tratadas diariamente
durante una semana, como mínimo, mediante la ingestión de 1/2 kilo de
fresas (las silvestres, por supuesto, son mucho más eficaces).
También puede aplicarse una máscara facial, conforme a la siguiente
receta: se aplastan las fresas frescas, mezclándolas con miel y nata
batida dulce, a partes iguales. La mascarilla debe mantenerse durante
treinta minutos y repetirse durante cinco días consecutivos.
Fricciones con Aceite de Ricino. Se dice que elimina las verrugas
y los cloasmas. Resulta eficaz en el tratamiento de diversos tipos de
inflamaciones.
Fricciones de Zumo de Limón como Prevención de las Pecas. «Quien
se fricciona la cara regularmente durante la primavera con zumo de limón
recién exprimido evitará las pecas». Esto es al menos lo que se asegura
no en pocos recetarios de remedios caseros.
Yo, personalmente, nunca he podido comprobar tales efectos y considero
que es mucho mejor evitar durante la primavera la exposición directa a
los rayos del sol, especialmente tratándose de jóvenes rubios o
pelirrojos, cuya piel es de por sí más sensible al sol.
Advertencia: Pueden darse casos de alergia con el limón.
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