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MÁS CURAS Y REMEDIOS |
Calcetín de Vinagre contra Diversas Dolencias:
Se trata de un remedio sencillo pero muy eficaz, contra la fiebre, el
nerviosismo, los trastornos del sueño, la circulación deficiente de
brazos y piernas.
Preparación: Se prepara una solución de vinagre y
agua a temperatura ambiente (a razón de 4 partes de agua por 1 de
vinagre) en cantidad aproximada de 1/4 a 1/2 litro. En esta solución se
introducen unos calcetines altos y se retuercen, pero dejándolos bien
húmedos. A continuación se calzan los calcetines y se recubren las
piernas con sendos paños de lana. Al cabo de una hora se vuelven a
quitar.
Camisa de Flor de Heno: Indicada para el
tratamiento de enfermedades producidas por enfriamiento.
Cataplasmas de Mostaza contra la Bronquitis Pertinaz:
Cuando se padece de bronquitis durante un tiempo prolongado sin que se
advierta mejoría, merece la pena intentar la cura a base de cataplasmas
de mostaza. Este remedio casero fue antaño, cuando no existían los
antibióticos ni las sulfamidas, de obligada necesidad para el
tratamiento de la pulmonía.
Preparación: Se tritura un puñado de granos de mostaza en
un mortero, se vierten sobre la trituración 3 ó 4 cucharadas de agua
hirviendo y se espera hasta que se advierta un intenso olor a aceite de
mostaza. Se extiende entonces la «harina de mostaza» sobre un paño y se
aplica directamente sobre el pecho del paciente, envolviéndolo con una
bufanda de lana. Al cabo de veinte minutos —la piel se habrá enrojecido
intensamente por efecto de la— mostaza se retira la cataplasma.
En muchos casos se siente ya una notable mejoría tras la primera
cataplasma, en el sentido de que se «aclara» la tos, como primer sín-
toma de sus efectos curativos. Este tipo de cataplasma puede repetirse
cada dos días, sin ningún inconveniente, pero nunca ha de ponerse más de
una cataplasma cada vez.
Cataplasmas de Patatas (y no hablar) contra la Ronquera y la
Laringitis: Ante un caso de ronquera súbita, resulta un remedio
eficaz la aplicación de cataplasmas de patata.
Preparación: se aplastan bien 3 ó 5 patatas cocidas y bien
calientes, se extiende el puré sobre una tela fina, se aplica alrededor
del cuello y se cubre con una bufanda o paño de lana. La operación debe
repetirse cada vez que la cataplasma se enfríe. Y si durante el proceso
se guarda silencio, tanto mejor, pues la ronquera no tardará en
desaparecer. Las bebidas calientes (té o agua de limón) y las
inhalaciones de vapor (a ser posible con manzanilla o la adición de
1/2 cucharadita de sal de Ems) activa la curación. Pero no es la
cantidad de líquido lo importante sino la frecuencia con que se tomen
pequeños sorbos bien calientes.
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