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MÁS CURAS Y REMEDIOS |
Indicaciones: Trastornos gastrointestinales,
de la vesícula biliar, enfriamientos, tos, asma, enfermedades cutáneas
por hongos, paradentosis, dolores de cabeza, reuma, dolores de muelas.
Receta 1
Mezclar 3 cucharadas de raspadura de rábano ó 1 cucharadita de raspadura
de rábano rusticano con 3 cucharaditas de miel respectivamente. Tomar de
3 a 5 veces al día una cucharadita. Sus efectos se manifiestan en una
descongestión de la mucosa y una mejoría de la respiración. Se asegura
que es también eficaz en el tratamiento del asma.
Receta 2
Se selecciona un rábano rusticano bastante grande, se rellena de miel y
se deja en un lugar caliente. Al cabo de unas horas se ingiere el
contenido y la monda del rábano. Su sabor es agradable y sus efectos
excelentes para curar la tos infantil.
Receta 3
Se mezcla, en una taza con 3 ó 4 cucharadas de miel, la raspadura de un
rábano entero junto con el jugo que se haya desprendido al realizar la
ralladura. Luego se deja reposar durante unas horas. Pasado este tiempo,
se prensa tamizándolo a través de un paño de lino, con lo que se obtiene
una «miel de rábano» que habrá de tomarse varias veces al día a razón de
1 ó 2 cucharaditas en cada toma. Esta leche de rábano es especialmente
indicada para los niños.
Receta 4
Se mezclan 5 cucharaditas de miel con 1 cucharada colmada de ralladura
de rábano y, sin prensar la mezcla, se le añade 1 cucharada de
cebolla muy picada y 5 cucharadas de agua. Luego se calienta el conjunto
hasta la ebullición. Una vez fría, la «miel» resultante estará lista
para su uso. La dosis recomendada es de 1 cucharadita 5 veces al día.
Merece especial mención, respecto a los usos del
rábano rusticano, su aplicación en apósitos para el
tratamiento del reuma, dolores de muelas y dolores de cabeza, si bien he
de advertir que personalmente considero oportuno que cada cual haga su
propia prueba ya que no todo el mundo soporta los intensos efectos del
rábano triturado.
Modo de preparación
Se tritura medio manojo de rábanos y se mezclan con un poco de agua (2 ó
3 cucharaditas). El puré obtenido se extiende sobre un paño de lino
(formando una capa de aproximadamente 1 centímetro y medio de espesor) y
se aplica sobre la parte afectada por el dolor, cubriéndola luego con un
paño de lana. Tratándose de dolor de cabeza, el apósito ha de colocarse
en la nuca. Si se trata de dolor de muelas, en la mejilla. El apósito
deberá retirarse al cabo de cinco o, como máximo, diez minutos. Si se
tiene una piel muy sensible, deberá frotarse previamente la parte a
tratar con un poco de mantequilla sin sal o manteca de cerdo.
CONTINUAR: Jugo de
rábano, leche con rábano rusticano, miel con rábano y rábano rusticano.
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