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Indicaciones: Estreñimiento agudo, verrugas, lunares,
grietas cutáneas, inflamaciones, hemorroides, enfriamientos.
Además tiene múltiples usos en cosmética, como limpiador facial, para
endurecer las uñas o protector de labios.
Aceite de ricino:
Se obtiene por prensado en frío de las semillas de la planta (Ricinus
communis L.) que luego se libera de hasta las más insignificantes
partículas tóxicas de la planta mediante tratamiento por vapor de agua.
Es de color ligeramente amarillento, espeso y viscoso.
El aceite de ricino como purgante:
Cuando se habla del aceite de ricino como remedio casero en lo primero
que se piensa es en sus efectos como purgante. Así es, desde luego, ya
que 1 ó 2 cucharadas de aceite de ricino (unos 15 a 30 g) puede poner
fin al cabo de dos a cuatro horas el estreñimiento agudo. Lo lamentable
es que este remedio casero de tan probada eficacia tenga tan «mal
cartel», la mayoría de las personas sienten repugnancia por un aceite
tan viscoso y de sabor tan peculiar. No obstante, su eficacia está fuera
de toda duda, y sus efectos son suaves. Muchos médicos siguen siendo
fieles al producto a la hora de combatir el estreñimiento agudo y además
figura en el vademécum europeo de medicamentos.
Un consejo personal:
La toma de aceite de ricino resulta más fácil si
sobre la superficie del aceite contenido en la cuchara se espolvorea un
poquito de café bien molido y después de tomarlo se ingiere un trocito de
pan.
El aceite de ricino se disocia en el intestino
delgado y los ácidos liberados activan el movimiento peristáltico del
intestino grueso, lo cual hace que al cabo de dos a cuatro horas se
produzca la deposición. El aceite no disociado hace las veces de
lubricante. Pese a todo, conviene recordar que tratándose de un
estreñimiento crónico no deberá utilizarse ni el aceite de ricino ni
ningún otro purgante. En tal caso lo mejor es recurrir a las semillas de
lino y al salvado de trigo para regular la función intestinal.
El aceite de ricino contra las verrugas y los lunares
Parece algo extraño, pero la medicina popular sigue aferrándose al
uso del aceite de ricino para el tratamiento de las verrugas y lunares.
Tratando las verrugas grandes de las manos o las pequeñas de la cara con
unas cuantas gotas diarias de aceite de ricino existe la posibilidad de
que se hagan más pequeñas y que incluso acaben por desaparecer. Lo mismo
puede decirse de los lunares tratados a base de fricciones con aceite de
ricino.
Si te interesa la planta de la que se produce el
aceite, visita la página de
Ricino Communis como Planta Medicinal.
CONTINUAR:
Aceite de Ricino
mezclado con aceite de pino, terpentina y menta
piperita.
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