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Plantas
Medicinales y Plantas Aromáticas
Mucha son las especies vegetales con aplicaciones médicas; realmente,
su número es mayor al que puede imaginarse.
Plantas que el jardinero o
el aficionado conocen bien por haberlas cultivado largo tiempo creyendo
que su única aplicación consistía en el adorno que producían por sus
colores o formas, encierran un secreto, una virtud desconocida para su
cotidiano cuidador. Plantas que vemos a diario y que nos hacen gozar con
su existencia en el jardín, como el mismo álamo negro, han tenido desde
antiguo una aplicación curativa.
Así, el dolor de hemorroides ha sido
paliado desde épocas remotas mediante la aplicación de las sustancias
resinosas y la esencia que segregan las yemas de este árbol,
mezclándolas con manteca de cerdo y algunos otros elementos.
Las planta aromáticas, cuya presencia es detectada por el profano en
el campo al percibir sus característicos olores cuando posa el pie sobre
ellas e involuntariamente rompe los tejidos de sus tallos, hojas o
flores, son vegetales cargados frecuentemente de propiedades
medicinales. Por esto, aunque parezcan dos grupos diferentes de plantas,
se engloban todas formando un conjunto que se describirá ordenadamente,
analizando sus características, usos y necesidades. Además, en muchas
especies vegetales coincide su uso médico con sus aplicaciones
culinarias e incluso en ocasiones con sus posibilidades ornamentales.
Mientras la medicina herbal tradicional utilizaba partes o extractos
vegetales, la necesidad de comprender con precisión el uso de los
distintos componentes, de graduar con precisión la dosis empleada y de
elaborar de manera estandarizada fármacos homogéneos han llevado a que
la mayoría de las drogas producidas por la industria farmacéutica
contengan sólo el o los principios activos.
En algunos casos, éstos aún
se obtienen del procesamiento de las plantas medicinales; en otros
casos, éstos se investigan para aislar el principio activo, y éste se
sintetiza luego de manera artificial.
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