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Ortiga
Vara de ortigas, vino de semillas de ortiga, té de
hojas de ortiga.
Indicaciones: Reuma, gota, lumbago, ciática,
retención de orina, trastornos de la vejiga, fenómenos de la vejez.
Las dos variedades de ortiga, la ortiga mayor y la
ortiga blanca, son sobradamente conocidas ya que crecen por doquier en
escombreras, caminos matorrales, etc., y prácticamente todo el mundo ha
sufrido alguna vez el escozor producido por sus hojas.
En la medicina popular, la ortiga siempre ha ocupado un lugar prominente
y la medicina moderna reconoce las propiedades antirreumáticas del té y
su eficacia contra la gota y como diurético. Quiero resaltar, sin
embargo, un remedio casero muy particular a este respecto. Me refiero a
la vara de ortigas contra la ciática y el lumbago. Pese a que
aquellas personas que no han probado sus efectos suelen considerar su
uso como una auténtica «tortura», los pacientes que han recurrido a ella
no dejan de elogiar su eficacia.
Modo de efectuar el tratamiento
Se cortan suficientes ortigas en flor, se atan formando un ramillete o
vara y se azota uno con ella tres días seguidos sobre la parte afectada.
Se descansa durante varios días para evitar la hipersensibilización al
jugo urticante. Este producto urticante es lo que penetra en la piel y
produce, al cabo de un breve picor, una agradable sensación de calor que
persiste durante varias horas. Terminado el tratamiento descrito, deberá
evitarse el agua fría ya que su aplicación reconvierte el calor en
picor. Como puede verse, el tratamiento con vara de ortigas no es otra
cosa que una terapia estimulante.
Otro remedio casero en base a la ortiga es el vino
preparado con sus semillas, usado desde muy antiguo en la medicina
popular como producto contra el envejecimiento prematuro. Actualmente se
ha podido comprobar científicamente su eficacia y establecer sus causas
que no son sino las propiedades contenidas en las semillas en virtud de
su aceite esencial rico en tocoferol (vitamina E). También se han
advertido otros componentes de efectos semihormonales no bien
diferenciados. El vino de ortigas es, por consiguiente, un auténtico
geriátrico.
Receta de vino de semillas de ortiga
Las semillas pueden recolectarse a finales del otoño deslizando el puño
enguantado alrededor de la planta. Una vez trituradas en el mortero, se
introducen unos 50 g de semilla en una botella de 1 litro y se le añaden
1/4 de litro de vino blanco. Se deja macerar durante unos veinte días
(agitándolo fuertemente de vez en cuando) y luego se cuela.
A continuación se le agregan 100 gramos de miel se
tapa la botella y se guarda en el frigorífico, donde puede mantenerse
durante un mes. La dosis diaria recomendada es de 1 copita de las de
licor de una a tres veces al día.
Merece mencionarse asimismo que los hombres de cierta
edad que a consecuencia de un agrandamiento benigno de próstata padecen
trastornos de micción, experimentan un notable alivio con el té de
ortigas, merced a sus efectos tonificantes y diuréticos.
Modo de preparar el té de ortigas
Se vierte 1/4 de litro de agua hirviendo sobre 2 cucharaditas colmadas
de hojas de ortiga, se deja reposar durante diez minutos y se cuela. La
dosis recomendada es de 1 taza de té tres veces al día.
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