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Mirra
Tintura de mirra y tintura de mirra mezclada con
tintura de ratania o de tormentila.
Indicaciones: Inflamaciones bucofaríngeas,
inflamaciones de las encías (gingivitis), rozaduras de prótesis.
La mirra es una resina que se obtiene a través de los
cortes practicados en la corteza del árbol oriundo de Somalia. Por los
cortes fluye un jugo lechoso-amarillento que al entrar en contacto con
el aire forma bolas y granos irregulares, se oscurece y despide un
intenso aroma. La composición de esta resina de mirra es diversa. Sus
componentes más activos son: aceites esenciales y mucílago. En tiempos
pasados se tomaba sencillamente un trocito de esta resina —del tamaño
aproximado de un garbanzo— y se masticaba con el fin de curar las
inflamaciones bucofaríngeas o para protegerse de posibles infecciones.
Los aceites esenciales poseen propiedades
antisépticas. En forma concentrada, sin embargo, producen una irritación
más o menos intensa de las mucosas. Esta es la razón por la cual el
referido modo de empleo cayó en desuso, aunque la mirra siguió y sigue
usándose aunque en forma de tintura, más fácil de dosificar y más cómoda
de aplicar.
Antaño, esta tintura solía ser preparada en casa, pero desde que fue
incluida en las farmacopeas, la tintura de mirra es preferible
adquirirla en la farmacia ya que de este modo queda garantizada la
calidad. Entre sus usos destacan de manera especial las gárgaras,
los toques y los masajes en el tratamiento de las más
diversas inflamaciones de las encías, caracterizado por sus convincentes
buenos resultados. Incluso en aquellos casos en que otros modernos
medicamentos fracasan, la tintura de mirra ha demostrado su eficacia ya
sea en el tratamiento de la gingivitis o de la paradentosis (deterioro
de las encías por la acción bactericida) o en la curación de
inflamaciones o rozaduras producidas por presión de las prótesis o
aparatos correctores de la dentadura. Los mejores resultados se
obtienen, por lo general, aplicando la tintura con masajes o
fricciones: cinco veces seguidas, con 1 gota de tintura en el dedo
índice son suficientes. El tratamiento debe realizarse siempre después
de las comidas (en casos agudos de 3 a 5 veces al día). Resulta fácil
acostumbrarse al sabor astringente de la tintura, máxime cuando la
mejoría no tarda en ponerse de manifiesto.
La tintura de mirra puede usarse también
preventivamente para enjuagarse la boca. La dosis consiste en 10
a 15 gotas disueltas en 1/2 vaso de agua templada, enjuagándose todas
las mañanas y antes de acostarse. En la época en que suelen ser más
frecuentes los enfriamientos o ante un posible peligro de infección, los
gargarismos con tintura de mirra disuelta en la forma descrita
constituyen un excelente profiláctico.
Mezclas con otras tinturas fitoterapéuticas
En muchos botiquines caseros es frecuente encontrar aún hoy en día un
frasquito en el que puede leerse: «Gargaras y enjuagues». En la etiqueta
se advierte que se trata de una mezcla de tintura de mirra y tintura de
ratania o de tormentilla, ambas excelentes complementos activos de la
mirra cuyas propiedades desinfectantes y astringentes se ven
intensificadas por el alto contenido de tanino que una y otra poseen.
He aquí la receta
Tintura de mirra 20 g
Tintura de tormentila 20 g
o bien
Tintura de mirra 20 g
Tintura de ratania 30 g
Dosis: 20 gotas en 1 vaso de agua templada es la
dosis idónea para gargarismos y enjuagues bucales.
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