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Flor de Heno
Apósitos (saquitos) de Heno, Camisa de Flor
de Heno, Baños de Heno.
Indicaciones: Reuma, neuralgias, afecciones
de la vejiga, dolores de la mujer, cólico, eccemas.
El uso de las flores de heno como remedio casero es
conocido desde muy antiguo, si bien sobre su eficacia existe gran
diversidad de opiniones. Sus defensores elogian los buenos efectos en el
tratamiento de las más diversas dolencias y lo recomiendan en forma de
baños completos, de asiento o parciales, y de manera muy especial como
apósito (saquitos de flor de heno). Sus detractores opinan, por el
contrario, que las aplicaciones a base de flor de heno no hacen mayor ni
mejor efecto que si se realizaran simplemente con agua.
La ciencia se ha ocupado en nuestros días de este
tema. Las investigaciones realizadas por varios laboratorios, en base a determinados métodos físicos, han puesto de
manifiesto lo siguiente:
La aplicación de un saquito de flores de heno en la
zona afectada por el dolor proporciona una analgesia acompañada de
efectos sedantes al mismo tiempo que eleva el riego sanguíneo con la
consiguiente mejora del metabolismo de los tejidos. Asimismo actúa como
espasmolítico muscular y eleva la elasticidad del tejido conjuntivo.
Las flores de heno (flores graminis) son mezcla de
partes de la flor, semillas y pequeños fragmentos de hojas de diversas
flores de los prados. Según lo que florezca en un prado determinado, así
variará la composición de las flores de heno. No obstante las
diferencias no son tan grandes como para tenerlas en cuenta de manera
especial. La hierba más importante es la Holcus lanatus que contiene
glucósidos de cumarina. Estos glucósidos, al marchitarse la hierba
(convirtiéndose en heno) dejan libre la cumarina por disociación
fermentativa dando al heno su olor característico.
Es evidente que la eficacia de la flor de heno no se
debe exclusivamente a la cumarina ya que ésta se halla también contenida
en otras muchas hierbas que integran dicha flor. Las flores de heno
pueden adquirirse en farmacias, pero también es posible que nos las
pueda suministrar directamente algún labrador de su granero, donde
suelen cubrir el suelo. Al almacenar el heno se desprenden las flores
secas y la horca no las recoge. Lo que va quedando en la era sobre el
suelo —las flores de heno—, se recolecta, y se criba para eliminar los
trozos de tallo un tanto grandes.
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