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Corteza de Roble
Té de Corteza de Roble - Baños parciales de
Corteza de Roble
Indicaciones: Hemorroides, agrietamientos
producidos por el frío, estomatitis, faringitis, conjuntivitis,
diarreas, paradentosis, sudor de pies.
La corteza de roble es una de las mejores drogas con
contenido de tanino. Para su explotación existen robledales especiales
en los que se cuida especialmente de su mantenimiento idóneo. La corteza
se quita cada diez años, previa tala de los robles. La utilidad para la
preparación de té no debe ser muy vieja, ya que con el prolongado
almacenamiento pierde su eficacia al reducirse el contenido tanínico.
Receta para la Preparación del Té de Corteza
de Roble (Cocción):
Para conseguir un té eficaz de corteza de roble es preciso cocer ésta.
Se vierte 1/2 litro de agua fría sobre 1 ó 2 cucharaditas de corteza, se
pone a hervir y se deja que cueza, a fuego más bien lento, durante cinco
minutos. Una vez colado, el té estará listo para tomar.
El té de corteza de roble tiene un sabor recio y
amargo algo tirante. Es desinfectante y «curtiente» al entrar en
contacto con las mucosas en las que las bacterias se han instalado,
privándolas así de su terreno de cultivo. Con el té de corteza de roble
se pueden hacen gárgaras cuando se tiene dolores de garganta
(faringitis): también puede usarse para enjuagues en casos de
inflamación bucal (estomatitis) o de las encías (paradentosis). Por vía
oral es indicado para el tratamiento de las diarreas. Las gárgaras deben
hacerse, como mínimo, dos veces al día. El té debe tomarse a razón de un
par de sorbos cada dos o tres horas.
Los resultados son asombrosos en el tratamiento de la
paradentosis en su estado inicial. Al cabo de una cura de dos semanas de
enguajes (tres veces al día) se advierte como los dientes o muelas
afectados se han estabilizado. También las compresas con té de corteza
de roble aplicadas a las heridas de difícil cicatrización y en el
tratamiento de las piernas agrietadas o ulceradas ejercen una notable
acción curativa.
Modo de Preparación y Aplicación de las
Compresas con Té de Corteza de Roble:
Se hace una almohadilla de gasa doblándola en varias capas y se impregna
bien en el té templado. Seguidamente se aplica sobre el lugar afectado y
se venda. El vendaje deberá renovarse cada tres o cinco horas. Las
heridas quedan así lavadas y desinfectadas y no tardan en cicatrizar. Es
muy importante que las compresas estén aireadas, por lo que jamás
deberán cubrirse con plástico de ningún tipo.
El té de corteza de roble, diluido con doble cantidad
de agua hervida es un buen remedio para lavados de ojos en el
tratamiento de la conjuntivitis o inflamaciones de los párpados.
Las grietas producidas por el frío, el sudor de los
pies y, sobre todo, la hemorroides externa también pueden tratarse con
eficacia a base de baños de corteza de roble.
Decocción de Corteza de Roble para Baños
Parciales:
Este tipo de decocción ha de ser más fuerte que la anteriormente
descrita. Su modo de prepararla, no obstante, es el mismo. Deberá
calcularse una proporción de dos a tres cucharadas soperas de corteza
por cada litro de agua que, como ya hemos dicho, se añade en frío, se
pone a hervir y se deja en ebullición, a fuego lento, durante cinco
minutos.
La duración de un baño parcial de corteza de roble en
el caso de agrietaciones por el frío (a una temperatura de unos 40° C)
puede oscilar entre diez y veinte minutos.
Dado que los taninos contenidos en la droga coloran
la piel, recomiendo que los baños de manos una vez concluidos se
completen con un lavado con agua a la que previamente se le habrá
añadido un poco de zumo de limón.
Los baños de asiento para el tratamiento de la
hemorroides también deben durar de diez a veinte minutos y, por lo
general, es suficiente con un baño diario.
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