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Árnica
Tintura de árnica, alcohol de árnica, pomada
de árnica.
Indicaciones: Heridas, piernas agrietadas,
dislocaciones, luxaciones, torceduras, lesiones deportivas, hinchazones.
Sería incompleto un libro sobre remedios caseros en
el que no figurase el árnica. En todas las regiones y comarcas donde
crece la planta se utilizan con frecuencia, como remedios caseros, los
preparados obtenidos con ella. Generalmente se trata de soluciones
alcohólicas obtenidas según diversas recetas. No obstante, en la
actualidad está prohibido recolectar esta planta por hallarse protegida
por la ley. En consecuencia recomendamos que se haga uso de la tintura
de árnica que se vende en farmacias, ya que sería una pena no aprovechar
sus excelentes propiedades terapéuticas tan conocidas por todo aquel que
haya usado y preparado su «alcohol de árnica» casero.
La llamada Tinctura arnica se elabora a base de alcohol
de 70 grados y flores de árnica. También la pomada que se vende en
farmacias puede utilizarse del mismo modo y con los mismos buenos
resultados que la hecha en casa. En cualquier caso se trata de productos
de primera calidad fabricados sobre la base de la protección cutánea.
Dado que su reabsorción es rápida, sus efectos analgésicos no tardan en
manifestarse y se mantienen durante bastante tiempo. Las aplicaciones
principales del árnica son las heridas y contusiones no abiertas,
torceduras, dislocaciones, hematomas y fracturas, bien sea aplicada
mediante compresas o en forma de pomada.
Modo de aplicar las compresas:
En un vaso con agua templada se añade una cucharadita de tintura de
árnica y en esta solución se empapa un trozo adecuado de algodón o de
gasa en varias dobleces y se aplica a modo de compresa sobre la parte
afectada vendándola sin apretar. En cuanto se seque la compresa basta
volver a humedecerla con la solución utilizada sin necesidad de quitar
la venda; es decir, vertiendo simplemente sobre ella la cantidad
necesaria.
La misma solución (1 cucharadita de tintura en un vaso de agua templada)
puede usarse asimismo para enjuagues bucales y gargarismos en las
inflamaciones bucofaríngeas o de las encías. También pueden ser tratadas
con esta tintura de árnica las heridas purulentas o de cicatrización
rebelde. La aplicación de compresas es, pues, igualmente indicada.
La acción estimulante de la circulación sanguínea que caracteriza al
árnica en forma de tintura justifica su uso tópico (externo) para
fricciones en el tratamiento de las afecciones reumáticas, neuralgias y
dolores de cabeza. La solución acuosa recomendada en tales casos deberá
ser de 1:3, ya que en concentración más fuerte irrita la piel. Como
algunas personas pueden ser alérgicas al árnica, en todo caso deberá
hacerse una prueba previa humedeciendo una pequeña superficie cutánea
del antebrazo.
En la farmacia pueden adquirirse diversas tinturas de árnica de uso
interno que suelen usarse para ligeras afecciones cardíacas,
palpitaciones y nerviosismo. Aunque, en mi opinión, su uso interno debe
evitarse ya que lleva consigo numerosos efectos secundarios indeseados.
Tienes más información sobre la Árnica y la
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